23.2.07

Joumana Haddad

Poetisa libanesa, nacida en 1970. Trabaja como periodista literaria y traductora en el periódico libanès An-Nahar. Habla siete lenguas. Es autora de lo libros de poemas: El tiempo del sueño (1995), Invitación a una cena secreta (1998), Dos manos hacia el abismo (2000), El retorno de Lilith (2004).

Árbol azul
Cuando tus ojos se encuentran con mi soledad
El silencio se convierte en frutas
Y el sueño en temporal
Se entreabren puertas prohibidas
Y Eva aprende a sufrir.
Cuando mi soledad se encuentra con tus ojos
El deseo sube y se derrama
A veces marea insolente
Ola que corre sin fin
O savia que cae gota a gota
Savia más ardiente que un tormento
Comienzo que nunca se cumple.
Cuando tus ojos y mi soledad se encuentran
Me entrego desnuda como la lluvia
Y desnuda como un seno soñado
Tierna como el fuego que madura la viña
Múltiple me entrego
Hasta que nazca el árbol de tu amor
Tan alto y rebelde
Tan rebelde y tan mío
Flecha que vuelve al arco
Palmera azul clavada en mis nubes
Cielo creciente que nada detendrá.

Qassim Haddad

Nació en 1948 en Bahrain. Libros publicados: Good Omen (Beirut , 1970); Exodus of Hussain’sHead from the Traitorous Cities (Beirut , 1972); The Second Blood (Beirut, 1975); The Heart of Love (Bahrain, 1980); Resurrection (Beirut, 1982); Relating (Beirut, 1982); Splinters (Beirut, 1983); Walking Guarded with Ibexes (Bahrain, 1986). También escribió algunos libros de prosa, tales como: The Breasts (with Amin Salih). Es miembro fundador de Bahrain Writers Asociation, establecido en 1969 y de Awal Theatre en Bahrain. Pertenece al Comité Editorial del periódico Kalemat, editado por la Asociación de Escritores de Bahrain. Muchos de sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y alemán.


Lamento del caramillo

Él introdujo su extremidad en el lago
como quien remoja una pluma en un pozo de palabras...
No era Él del caramillo,
ni tiene el amor qué otorgar cosa:
Entre las bestias el lobo no tiene una valoración acerca de la soledad
de la nieve.
Él va hacia el pasado...
preso de una queja apagada-
entre él y el hogar están la Noche y su Forma,
el Ensueño y su más reciente sueño.
Él clama por atacar el mapa del Hombre, anunciando su viaje, haciendo pactos con el lugar;
Espíritu encadenado...
por su tardanza, su cuerpo mengua,
miembro a miembro.
Él cuenta vehículos nocturnos,
abre la amistad del Sueño con la Piedra: Nieve más densa que la largueza de natura,
mensajes de la montaña en el muelle de la Noche,
piedra liviana,
inclinándose como libros sobre un estante.
¿Por qué pospones tu partida, si
ya no te encuentras aquí?
Nadie recorre tu extensión sino el Ausente, el
Consorte de las Caravanas.
?Por qué construyes ciudadelas, y las habitas, por temor a los forasteros, y que te
suceda lo que a tu enemigo?
?Por qué el tiempo no es suficiente para ti,
por qué no existe espacio suficiente?
?Dónde te invadió toda esa desolación,
si eres un edén de hojas?
Deja tu extremidad entre el lago,
extiende una pluma de vuelo que lejos te lleve:
Abiertos horizontes para ti;
las citas prometidas se posponen
deja al discurso con sus propios ardides - Escribe
natura lee tu nieve solamente.
Él vino anegado en llanto,
ni hombro ni caudal para él,
contando sus camisas exhaustas por excesos del camino,
tendiéndole trampas al sueño en la noche no sea que la mano de la distancia se
extienda hasta él. Cuándo podrá dormir a pierna suelta
con las emociones heridas ya en sosiego, corriendo como un huérfano, olvidado por
las madres despojadas, descuidado por las nodrizas?
Él viene como quien no irá,
arreglando las piedras del cuarto, preparándose como un escuadrón
para el ataque
El deletrea «pasaje» como en el abatimiento del exilio,
un lobo cuyo nombre no tiene letras,
cuyo cubil está en la zona interior de su escritura,
extraviado de la manada;
uno profundamente alienado,
anunciando audaz su valentía.
Él irá porque vino de ninguna parte,
él irá a fin de confirmar que, «mapa»
tiene un nombre distinto a casa
y al lamento del caramillo-
Amor, quítale el cuerpo, déjale el alma,
no hagas de su viaje una emigración,
pule el vidrio de su lámpara con tu compasión
para que EL sueño le sobrevenga,
y duerma por una noche antes de la muerte
y después.
Amor, éste es tu consorte;
tómalo:
perezoso mensajero entre el lago y el mar.

(Traducciones desde el francés por Rafael Patiño)

Nathalie Handal

Nathalie Handal, es una galardonada poeta, escritora de obras de teatro y de narrativa, quien ha vivido en Europa, Estados Unidos, el Caribe, Latinoamérica y el mundo Árabe. Su familia es oriunda de Palestina y El Líbano. Es autora de los libros The Neverfield y Las Vidas de la Lluvia, asi como, dos CDs de poesía, Habitaciones Viajeras (finalista del Premio Agnes Lynch y ganador del Premio Menada) y Hechizo. Es editora de La Poesía de Mujeres Arabes: Una Antología Contemporánea (Best Seller de la Academia de Poetas Americanos y ganador del Premio Pen Oakland/Josephine Miles) y es coeditora de Lenguaje Para Un Nuevo Siglo: Poesía Contemporánea del Medio Oriente, Asia y Más Allá (Norton, 2008). Su trabajo ha sido traducido en más de quince idiomas y ha sido destacado en NPR, PBS Radio, The New York Times, The San Francisco Chronicle, Reuters, Mail & Guardian, The Jordan Times, e Il Piccolo. A su poesía se le han compuesto arreglos musicales y ha sido presentada en lugares como el Lincoln Center, y en numerosas galerías y exhibiciones itinerantes, más reciententemente en la Galería Glass Curtain de Chicago. Handal ha estado involucrada como escritora, directora y/o productora en más de veinte producciones de teatro y cine.

www.nathaliehandal.com




En busca de la medianoche


Él besó mis labios a la medianoche
Yo lo dejé
Él me quitó la blusa
Yo lo dejé
Él me quitó el brassiere
y tocó mi seno
Yo lo dejé
Él me quitó los pantalones
Yo lo dejé
Me quitó mis prendas íntimas
y me miró, de pie
en este cuarto extraño, oscuro
blanco y negro.
…Yo lo dejé
Una pequeña luz se desvaneció
en la ventana
vi brevemente
la ciudad donde vivimos,
pero no conocemos…

Luego el se equivoca
al pronunciar mi nombre
y yo lo detengo…
Le pregunto si alguna vez
ha sido exiliado o encarcelado
si alguna vez ha enviado
cartas a una mujer antes
amada pero que jamás
habrá de ver otra vez
si piensa que puede regresar
a una amante aún si
el amor ya no fuera posible
la segunda vez,
le pregunto si acaso
había asaltado una pequeña tienda de víveres
o robado pan de un campesino,
o si acaso había cruzado
los mares, costas y montañas
aún incapaz
de llegar…

Él responde:
En mi país, no pronuncié
mi nombre correctamente
y entonces fui torturado,
en la línea del enemigo, no pronuncié
mi nombre correctamente
y fui exiliado
al llegar, no pronuncié
mi nombre correctamente
y me dieron nuevos documentos…
Ya ves. Un corazón que busca la medianoche
es solo un corazón, todo lo demás es igual,
excepto lo que espera el otro …


Seamus Heaney

Condado de Derry, Irlanda del Norte, (1939). Premio Nobel de Literatura en 1995. Poeta y crítico literario, impartió clases en Queen’s College de Belfast, entre 1966 y 1972 antes de dedicarse por entero a la literatura. Heaney, católico irlandés, afectado por la violencia de los disturbios en el Ulster decidió trasladarse a Dublín en 1972 y posteriormente entre 1989 y 1994 fue catedrático de Poesía en la Universidad de Oxford. Su obra, reconocida por la intensidad del lenguaje, es una permanente búsqueda arqueológica de mitos que han contribuido a configurar la violenta situación política de Irlanda del Norte. Entre sus libros más importantes se destacan: Muerte de un naturalista (1966), Norte (1975), Puerta a las tinieblas (1969), Huyendo del invierno (1972), Trabajo de campo (1979), Isola stazione (1984), La linterna del espino (1987) y Viendo cosas (1991). Es autor además de los libros de ensayos: Preocupaciones (1980) y Gobierno de la lengua (1988).

Roberto Juarroz

Roberto Juarroz (Coronel Dorrego, 1925 - Témperley, 1995; Argentina). Poeta y ensayista. De 1958 a 1965 dirigió la revista Poesía=Poesía. Fue nombrado Miembro de Número de la Academia de Letras de su país en 1984. Ejerció la crítica literaria y cinematográfica en importantes medios de comunicación. Además de su fundamental obra Poesía vertical, que fue creciendo con los años y alcanzando innumerables traducciones y un vasto reconocimiento universal, es autor del ensayo: Poesía y realidad (1987) y del libro de conversaciones: Poesía y creación (1980). Obtuvo los premios: Honor de la Fundación Argentina (1984), Esteban Echeverría (1984), Jean Malrieu de Marsella (1992), y el consagratorio Premio de las Bienales Internacionales de Poesía en Lieja, Bélgica (1992).


¿Cómo amar lo imperfecto,
si escuchamos a través de las cosas
cómo nos llama lo perfecto?
¿Cómo alcanzar a seguir
en la caída o el fracaso de las cosas
la huella de lo que no cae ni fracasa?
Quizá debamos aprender que lo imperfecto
es otra forma de la perfección:
la forma que la perfección asume
para poder ser amada.

Federico García Lorca

Poeta y dramaturgo español (Fuente Vaqueros, Granada,1898 - Viznar y Alfacar 1936). En la famosa rsidencia de Estudiantes, de Madrid, conoció a Salvador Dalí, a Luis Buñuel y a Rafael Alberti Viajó a Nueva York y Cuba en 1929-30, donde escribió su libro magistral. Autor de: Libro de poemas (1921), Poema del cante jondo (1922), Primer romancero gitano (1928), Poeta en Nueva York (1930), Diván del Tamarit (1934). Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935). También escribió las obras de teatro: La zapatera prodigiosa ( ), Bodas de sangre (1933), Yerma (1934), Doña Rosita la soltera (1935), y La casa de Bernarda Alba (1936), su obra más representativa. Fue asesinado por los fascistas al comenzar la Guerra Civil española.


OFICINA Y DENUNCIA

Debajo de las multiplicaciones
hay una gota de sangre de pato.
Debajo de las divisiones
hay una gota de sangre de marinero.
Debajo de las sumas, un río de sangre tierna.
Un río que viene cantando
por los dormitorios de los arrabales,
y es plata, cemento o brisa
en el alba mentida de New York.
Existen las montañas, lo sé.
Y los anteojos para la sabiduría,
Lo sé. Pero yo no he venido a ver el cielo.
Yo he venido para ver la turbia sangre,
la sangre que lleva las máquinas a las cataratas
y el espíritu a la lengua de la cobra.
Todos los días se matan en New York
cuatro millones de patos,
cinco millones de cerdos,
dos mil palomas para el gusto de los agonizantes,
un millón de vacas,
un millón de corderos
y dos millones de gallos
que dejan los cielos hechos añicos.
Más vale sollozar afilando la navaja
o asesinar a los perros
en las alucinantes cacerías
que resistir en la madrugada
los interminables trenes de leche,
los interminables trenes de sangre,
y los trenes de rosas maniatadas
por los comerciantes de perfumes.
Los patos y las palomas
y los cerdos y los corderos
ponen sus gotas de sangre
debajo de las multiplicaciones;
y los terribles alaridos de las vacas estrujadas
llenan de dolor el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.
Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Os escupo en la cara.
La otra mitad me escucha
devorando, orinando, volando en su pureza
como los niños en las porterías
que llevan frágiles palitos
a los huecos donde se oxidan
las antenas de los insectos.
No es el infierno, es la calle.
No es la muerte, es la tienda de frutas.
Hay un mundo de ríos quebrados
y distancias inasibles
en la patita de ese gato
quebrada por el automóvil,
y yo oigo el canto de la lombriz
en el corazón de muchas niñas.
Óxido, fermento, tierra estremecida.
Tierra tú mismo que nadas
por los números de la oficina.
¿Qué voy a hacer?, ¿ordenar los paisajes?
¿Ordenar los amores que luego son fotografías,
que luego son pedazos de madera
y bocanadas de sangre?
San Ignacio de Loyola
asesinó un pequeño conejo
y todavía sus labios gimen
por las torres de las iglesias.
No, no, no, no; yo denuncio.
Yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radian las agonías,
que borran los programas de la selva,
y me ofrezco a ser comido
por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.


Antonio Machado

Antonio Machado (Sevilla 1875- Colliure 1939). Gran poeta español perteneciente a la llamada Generación del 98. Nació en Sevilla en 1875. En 1893 publicó sus primeros escritos en prosa, mientras que sus primeros poemas aparecieron en 1901.

En 1902 durante un viaje a París, conoció a Rubén Darío, de quien sería amigo durante toda su vida. Fue catedrático de Francés. En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la lengua. Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente se trasladó a Valencia y Barcelona. En 1939 se exilió en pueblito francés de Colliure, donde murió en febrero. Autor de: Soledades, galerías y otros poemas (1903), Campos de Castilla (1912), Nuevas canciones (1925), Juan de Mairena (1936) y La guerra (1938). El cantautor español Joan Manuel Serrat musicalizó magistralmente varios de los poemas de Machado en 1969.

Machado definió la poesía como palabra en el tiempo, esta página quiere rendir tributo a esa iluminación filosófica.


CANTARES

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.

Gonzalo Márquez Cristo


Poeta, narrador, ensayista, periodista y editor. Nació en Bogotá, Colombia, en 1963. Ha publicado dos ediciones del poemario Apocalipsis de la rosa (Quimera del Oro, 1988 - Hojas Sueltas, 1990); la novela Ritual de títeres (ganadora de Beca Colcultura en 1990: Tiempos Modernos Editores, 1992); El Tempestario y otros relatos (Común Presencia Editores, 1998); La palabra liberada (primera edición Colección Los Conjurados, 2001; segunda edición, 2005) Oscuro Nacimiento (Mención concurso nacional José Manuel Arango, Colección Los Conjurados, Bogotá, 2005; segunda edición 2006); y Grandes entrevistas de Común Presencia (Los Conjurados, 2010). Han aparecido tres antologías de su obra: Liberación del origen (Universidad Nacional de Colombia, 2003), El legado del fuego (Caza de Libros, Ibagué, 2010) y Anticipaciones (CreateSpace, California, 2011). 

En 1989 participó en la fundación de la revista cultural Común Presencia (reconocida con Beca Colcultura a mejor publicación cultural del país, 1992), de la cual es su director. Es creador y coordinador de la colección de literatura Los Conjurados, actualmente distribuida en cinco países. Dirigió el programa televisivo Letra Viva. Es Fundador y Director General del semanario virtual Con-Fabulación, reconocido con el Apoyo a Mejor Medio Virtual (Ministerio de cultura 2011), que actualmente cuenta con 100.000 suscriptores. Varios de sus poemas y relatos han sido traducidos al inglés, francés, alemán, árabe, italiano, portugués, gallego, japonés, afrikaans y braille; y figuran en 31 antologías. Es co-director del Día Mundial de la Poesía (versión Colombia) instituido por la Unesco. Obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Maurice Blanchot (2007), con su trabajo "La Pregunta del Origen". Por su obra Grandes entrevistas de Común Presencia le fue concedido el Premio Literaturas del Bicentenario (Ministerio de Cultura, Colombia, 2010). Es Asesor del Festival de Literatura de Bogotá.

Su obra ha sido comentada por importantes poetas y pensadores de nuestro tiempo como: E.M. Cioran, Roberto Juarroz, José Ángel Valente, Fernand Verhesen, António Ramos Rosa, Alfredo Silva Estrada, Claude Fell, Roger Munier, Olga Orozco, Antonio Gamoneda, Eugenio Montejo, Claude Michel Cluny, Martha Canfield, Franco Volpi, Jorge Rodríguez Padrón, Marco Antonio Campos... 

Ha participado en Encuentros de Poesía o dictado conferencias en una veintena de países. En 2005 y 2006 fue finalista en el concurso nacional de literatura Libros & Letras elegido por votación de los lectores. Desde el año 2006 dirige el Taller de Creación Poética del Departamento de Literatura de la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente prepara un libro de reportajes a grandes artistas contemporáneos, entre quienes se encuentran: Roberto Matta, Jacobo Borges, Fernando de Szyszlo, Armando Villegas, José Luis Cuevas, Oswaldo Guayasamín, Ángel Loochkartt, Leonel Góngora, Edgar Negret...

E-mail: comunpresencia@yahoo.com



Oficio de olvido
Una mujer se besa en el espejo, se oculta con su alma, el agua es su soledad.
Un niño escondido en un armario intenta morir.
Las lágrimas de un hombre caen en su taza de café.
Una adolescente con el índice detiene la manecilla del reloj y se estremece.
En el viento hay un mensaje que no comprenderemos.
Tu sombra se rebela.
Nos preparamos para huir de todo lo que amamos.
Quien no parta será olvidado.
El viento dialoga con el fuego.
Espero mi voz.
Viajar también es lo contrario a la muerte.
Mientras la semilla engañe al pájaro no estaremos perdidos.
Nos amaremos en otros rostros.
Nadie se oculta en la memoria.
¿Vendrá alguien a enterrar nuestros nombres?

Derechos reservados
© Gonzalo Márquez Cristo


Floriano Martins

Floriano Martins (Brasil, 1957). Poeta, ensayista, traductor y editor. Se ha dedicado en particular, al estudio de la literatura hispanoamericana, sobre todo en lo que respecta a la poesía. Es autor de los libros Escritura Conquistada (Diálogos con poetas latinoamericanos) (1998) y El inicio de la búsqueda (El surrealismo en la poesía de América Latina) (2001). En 1998 se publican sus traducciones Poemas de amor, de Federico García Lorca y Delito por bailar chá-chá-chá, de Guillermo Cabrera Infante, seguidas de Dos poetas cubanos, de Jorge Rodríguez Padrón (1999), Tres entradas para Puerto Rico, de José Luis Vega (2000), La Novena Generación, de Alfonso Peña (2000), Nós/Nudos, de Ana Marques Gastão (2004), y La condición urbana, de Juan Calzadilla (2005). Además, ha organizado antologías de la obra de autores portugueses como Cruzeiro Seixas, Anna Hatherly, Isabel Meyreles, Armando Silva Carvalho, João Barrento y Nicolau Saião. Entre sus libros de poesía se destacan Alma en llamas (Brasil, 1998), Cenizas del sol (Costa Rica, 2001), y Tres estudios para un amor loco (México, 2006). En la actualidad dirige, junto a Claudio Willer, la revista electrónica (www.revista.agulha.nom.br) y es coordinador del proyecto AgulhaBanda Hispánica, del Jornal de Poesia. En colaboración con María Estela Guedes, dirige el dossier surrealista Poesía y Libertad, en la revista electrónica TriploV (Portugal).



LA IMAGEN DESHECHA

La misma voz siempre indaga si todo está escrito. Un ruido extendido a tu puerta. Otro foco de centellas insiste en saber cuántas son las columnas circulares. Rumores surgen de la tierra, erigen abismos por toda la noche. Una furiosa atracción por los estruendos nos atormenta. ¡Oh viejo murmullo, vieja ley de escombros! ¿Qué me dirá el padre desconocido que anuncia la copa de sus enigmas? Las raíces se pierden en puertas carcomidas por resurrecciones. El alma se multiplica en gusanos que celebran su destierro. A veces el hombre se siente feliz en no ser nada. Ignoro el lugar e instante en que me encuentro contigo, lo que se sigue al son de nuestro imposible diálogo. Oigamos lo que dice la muerte. Abre el talismán de tus lamentos. Muestra en tu pecho dónde está escrito que todo se repetirá. Oigo la apaleada seca del tiempo en nuestras vértebras. La última palabra nos hará a todos mendigos.


NOCHE DE GALA

Fui atrapado por tus fulgores. La noche lapidaba sus huesos hacia el gran estreno. Fetiches descarnados anunciaban la entrada en el delirio. Ibas vestida con una piel inagotable en sus caídas. Un clímax de ruinas que hacían de ti el despojo más codiciado del ritual. Y tu voz en la celebración de las imágenes, la gravitación de enigmas voraces, el mirar concentrado de todos en tus palabras, el escenario convertido en sombras de los sentidos que buscabas reproducir en tu lectura. Abrirte así, mi amor, me volvió un trotamundos de ti, el teatro pletórico de tu voz, la copa vaciada del silencio en tu espera. Además el palco repleto de vicios, los crímenes litúrgicos, las víctimas resecas, el explícito canibalismo. ¿Cómo pude amarte tanto, en un segundo apenas, y luego ser devorado por el terror de tu presencia? La trasgresión es fascinante también para aquellos que tienen por profesión evitarla. ¿Quién osa separar en el arte lo que es clemencia o bestialidad? Distinguir dulzura y salvajismo en tu voz, ¿de qué sirve? Cuido de todo con discreción. Espero que todos salgan del camerino y ruego por tu confianza, que dispenses las esposas. De camino a la comisaría aún me pregunto -no a ti, no a ti- qué diablos hicimos para hacer esto posible. Y parece que a nadie más en el mundo le importa.


Derechos reservados
© Floriano Martins

Yuichi Mashimo

Yuichi Mashimo nació en la ciudad de Takasaki, prefectura de Gumma en Japón. Magister en Literatura Latinoamericana de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogóta, Colombia. Es investigador de poesía hispanoamericana. Ha publicado ensayos en japonés sobre Neruda, Borges y Paz, entre otros, en los medios académicos de su país. Su primer poemario Casa Tiempo (2000) apareció en la colección Creación Literaria de la Universidad Javeriana con prólogo de Javier González Luna. Actualmente reside en Japón y se dedica a la docencia en la Universidad de Komazawa, Tokio.


PRELUDIO

Vuelve la música.
Es el otoño.
Vuelve la vida
por este irse de las cosas.

¿Por qué las montañas entonan su llanto,
por qué la luna me mira sonrojada,
a qué se debe este equilibrio de la noche,
si soy el mismo?

El que llega en medio de tantas idas
ya ha amanecido.

Czeslaw Milosz

Czeslaw Milosz nació en Szetejnie, Lituania, (1911). Premio Nobel de Literatura 1980. Integrante de la Resistencia polaca durante la II Guerra Mundial, este poeta y novelista ha sido considerado uno de los más representativos escritores de la Europa del Este. Fue miembro del cuerpo diplomático de Polonia, emigró a París en 1951 y luego a Estados Unidos en 1960, donde adoptó la nacionalidad americana. Tras obtener el máximo galardón de la Academia Sueca, su obra poética se comenzó a publicar en diversos idiomas. Es autor de las novelas de corte autobigráfico El poder cambia de manos (1953) y El valle de Issa (1955), y del libro El pensamiento cautivo (1953), una serie de ensayos donde analiza la posición ante el comunismo por parte de los intelectuales polacos. Sus primeros poemas, de estilo neosimbolista, fueron publicados en 1933 bajo el título Poemas del tiempo congelado (1933).

UNA HORA
Hojas que brillan con el sol, celoso zumbido de abejorros,
Desde lejos, desde algún lugar allá del río, ecos de prolongadas voces
Y lentos sonidos de un martillo, me dieron la alegría no solamente a mí.
Antes, los cinco sentidos, estaban abiertos y, más temprano
que en cualquier comienzo,
Esperaron, listos, por todos los que a sí mismos se llamaran mortales,
Para que de este modo ellos pudieran alabar, como yo hago, vida,
eso que es la felicidad.

(Versión de Rafael Díaz Borbón)

Eugenio Montale

Eugenio Montale nació en Génova, Italia (1896) – Milán (1981). Premio Nobel de Literatura 1975. Poeta y crítico. Combatió en la I Guerra Mundial. Desde 1928 fue director de la biblioteca del Gabinete Vieusseux, trabajo que abandonó en 1938 a causa de sus convicciones antifascistas. Hizo parte del Hermetismo, movimiento al que pertenecieron poetas como Giuseppe Ungaretti y Arturo Ofri. Traductor al italiano de importantes autores de la lengua inglesa. Lector apasionado de las literaturas del siglo XIX y comienzos del XX, gran estudioso de Marcel Proust y T. S. Eliot. Fue crítico literario del periódico de Milán Corriere della Sera y conocedor a fondo del Futurismo y el Simbolismo. Publicó cinco libros de poemas, entre los cuales resaltamos: Huesos de sepia (1925), Las ocasiones (1939) y El vendaval y otras cosas (1956), todos ellos reeditados en 1958 en un solo volumen: Poesías. Es autor además del libro de ensayos Auto de fe (1966), y de los relatos de viaje Fuera de casa (1969).


FELICIDAD LOGRADA

Felicidad lograda, caminamos
por ti sobre un filo de espada.
Para los ojos eres resplandor que vacila;
para el pie, tenso hierro que se raja;
que no te toque, pues, quien más te ama.
Si llegas a las almas invadidas
de tristeza, iluminándolas, tu mañana
es dulce y turbadora como nidos en las molduras.
Mas nada paga el llanto de ese niño
cuyo globo se escapa entre las casas.

Eugenio Montejo

Eugenio Montejo (Caracas 1938 - 2008). Poeta y ensayista venezolano autor de: Elegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982), Alfabeto del mundo (1986), Adiós al siglo XX (1997). Es autor también de los ensayos, La ventana oblicua (1974), El taller blanco (1983), El cuaderno de Blas Coll en 1981.



EN EL PARQUE


En el parque esta tarde, horas y horas,

Emilio en sus patines con los árboles,

con ellos de la mano –mi hijo alegre,

juntos se esquivan, corren, se acompañan,

mueven al paso ramas, piernas, sombras,

en este instante eterno de su risa

crece el ruido de ruedas en las piedras,

describen entre sí figuras, círculos,

verdes, veloces, con pájaros, con nidos,

el viento va tras ellos, van las hojas,

y a veces en rumor se oyen los cantos

de tantos pájaros que nacerán mañana.

Árboles que patinan, pero nunca patinan

y por eso con él van patinando...


El hijo que me esperaba aquí en la tierra,

antes de yo nacer, con estos árboles.


El hijo que atravesó la sangre de los míos,

veloz en su carrera hasta alcanzarme.


Allá viene, allá va, de un sitio a otro,

con sus verdes amigos de la mano,

juntos vuelven, se alejan, se aproximan,

hasta el último pliegue de la luz,

hasta que cae la noche y se dispersan

y el tiempo todo se nos vuelve espacio

Jorge Nájar

Jorge Nájar (Pucallpa-Perú, 1946). Estudió en Lima Educación y Ciencias Humanas en la Universidad Nacional «Federico Villarreal». Trabajó de profesor en su ciudad natal. Ejerció en Lima el periodismo hasta 1976, cuando viajó a Francia donde prosiguió sus estudios de antropología en el Institut de Hautes Etudes de l’Amerique Latine, París III.

En 1972 publicó su primer poemario Malas maneras. Obtuvo el Primer premio de la Bienal del Poesía del Perú (1984), Premio Copé de Oro; y el Premio Juan Rulfo de Poesía (Radio France Internationale, 2001). En 2002, la Editorial de la Unesco publicó su antología Poesía contemporánea de expresión francesa y, en 2003, la U. Católica de Lima lo reeditó. Toda su obra poética ha sido reunida en Formas del delirio (Ediciones San Marcos, Lima, 1999).

Gran parte de su obra narrativa y poética ha sido traducida al francés: Le dire du malappris (Correcaminos, 1988); Pérou, contes populaires (Syros-Alternatives, 1989); Le diables rient (Syros-Alternatives, 1990); Toile Écrite (La Différence, 1992); Gravures sur maté (Folle Avoine, 1999); Figure de proue (Folle Avoine, 2006). Vive en París desde 1977 donde enseña y traduce poesía.


ÁRBOL

Hay una calle en la que creces cada día.

Hay también un árbol en alguna orilla

nutrido sólo de aire –como tú–;

cubierto de inaccesibles ojos,

se alza y se hunde inmóvil en su tiempo,

animal que persevera en el vértigo,

–tu semejante–, riendo con nadie,

una mujer pintada y sonriente

lectora de porvenires. O quien sabe

sólo con las sombras

por una gracia indescifrable

y sin destino.

Derechos reservados
© Jorge Nájar


Pablo Neruda

Pablo Neruda (Parral, 1904 – Santiago, Chile 1973). Premio Nobel de Literatura 1971. Entre sus distinciones es importante mencionar los Premios Nacionales de Literatura (1945 y 1998) y el Lenin de la Paz (1953). Este fundamental poeta hispanoamericano cuyo nombre real era Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, es considerado como una de las máximas figuras de la poesía del siglo XX.
De su extensa obra poética destacamos: Crepusculario (1923), Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), Tentativa del hombre infinito (1926), El hondero entusiasta (1933), Residencia en la tierra (1933-1935),Tercera residencia (1947), Canto general (1950), Los versos del capitán (1952), Odas elementales (1954), Estravagario (1958), Cien sonetos de amor (1959), Memorial de Isla Negra (1964), Fulgor y muerte de Joaquín Murieta (1967), Las piedras del cielo (1971) y La espada encendida (1972). Como obra póstuma, en el año de su fallecimiento (1973) se publicaron sus memorias tituladas: Confieso que he vivido.


TANGO DEL VIUDO

Oh Maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,
y habrás insultado el recuerdo de mi madre
llamándola perra podrida y madre de perros,
ya habrás bebido sola, solitaria, el té del atardecer
mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre
y ya no podrás recordar mis enfermedades, mis sueños nocturnos, mis comidas,
sin maldecirme en voz alta como si estuviera allí aún
quejándome del trópico de los coolíes corringhis,
de las venenosas fiebres que me hicieron tanto daño
y de los espantosos ingleses que odio todavía.

Maligna, la verdad, qué noche tan grande, qué tierra tan sola!
He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

Enterrado junto al cocotero hallarás más tarde
el cuchillo que escondí allí por temor de que me mataras,
y ahora repentinamente quisiera oler su acero de cocina
acostumbrado al peso de tu mano y al brillo de tu pie:
bajo la humedad de la tierra, entre las sordas raíces,
de los lenguajes humanos el pobre sólo sabría tu nombre,
y la espesa tierra no comprende tu nombre
hecho de impenetrables substancias divinas.

Así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas
recostadas como detenidas y duras aguas solares,
y la golondrina que durmiendo y volando vive en tus ojos,
y el perro de furia que asilas en el corazón,
así también veo las muertes que están entre nosotros desde ahora,
y respiro en el aire la ceniza y lo destruido,
el largo, solitario espacio que me rodea para siempre.

Daría este viento del mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmósfera como el látigo a la piel del caballo.
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas.



Nezahualcóyotl

Poeta precolombino, rey de Texcoco (México, 1431-1472), hijo del VI señor de los chichimecas Ixtlixochitl o Flor de pita. Al nacer se le impuso el nombre de Acolmiztli o León fuerte, pero la desdicha que lo persiguió durante su vida hizo que se cambiara de nombre por Nezahualcóyotl, Coyote hambriento.

YO LO PREGUNTO

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?


Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.


Bernard Noël

Bernard Noël es uno de los maestros de la poesía francesa contemporánea, nacido en 1930 en Sainte-Genevieve-sur-Argence, y autor de: El rostro del silencio (1967); El poder y las palabras (1972); Ser lengua muerta (1982); La caída en el tiempo (1983); Extracto del cuerpo (1989) y Letras verticales (2000).

***


Y ahora el mar es allí una laguna y no el verdadero mar

el que decimos alto que se curva en el horizonte para mostrar

que el planeta es redondo mar o no mar el infinito

se extiende al extremo de los ojos

y se afirma a medida que montamos las seis escaleras de tablas

luego quince luego dieciséis escaleras y en la cumbre vivió Thomas Mann

techo de paja y paredes de madera la voluntad de volverlo presente

es mucho más fuerte que su presencia

pero su pensamiento ocupa tantas cabezas

qué es la muerte de un muerto que no puede morir y que está muerto

dos estados tan inconciliables son a veces contenidos en un nombre

como si ser y no serse sostuvieran al interior apuntalando

la tarde se ha vuelto fría sobre la terraza donde bebemos vino

después de haber contemplado algunas fotos

del genio con cuello bien almidonado

alguien habla de muerte en Venecia que fue escrito allí

y la emoción de súbito construye un cuerpo imperecedero

con dos fantasmas un amor y la materia verbal

la que el ser insufla al ser no para que viva la forma ficticia

aquella que igual a su contrarío

no tiene nombre en ninguna lengua


(Traducción Myriam Montoya)

Olga Orozco

Olga orozco, poeta argentina (1920 – 1999). Autora de: Desde lejos (1946), Las muertes (1952), Los juegos peligrosos (1962), Museo salvaje (1974), Veintinueve poemas (1975), Canto a Berenice (1977), Mutaciones de la realidad (1979) y La noche a la deriva (1984). Obtuvo los siguientes reconocimientos: Premio Nacional de Teatro a Pieza Inédita en 1972, Premio Nacional de Poesía en 1988, Premio de Literatura Latinoamericana Juan Rulfo en 1998.

LAS MUERTES
He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia,
lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso
de la piel del lagarto,
inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz
de alguna lágrima;
arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores.
No nos legaron cartas, ni alianzas, ni retratos.
Ningún trofeo heroico atestigua la gloria o el oprobio.
Sus vidas se cumplieron sin honor en la tierra,
mas su destino fue fulmíneo como un tajo;
porque no conocieron ni el sueño ni la paz en los
infames lechos vendidos por la dicha,
porque sólo acataron una ley más ardiente que la ávida
gota de salmuera.
Esa y no cualquier otra.
Esa y ninguna otra.
Por eso es que sus muertes son los exasperados rostros
de nuestra vida.

Amparo Osorio

Amparo Osorio, es poeta, narradora y ensayista colombiana. Ha publicado los libros: Huracanes de sueños (Poesía), Ediciones La Catedral, Bogotá, 1983-1984. Gota ebria (Poesía), Ediciones Embalaje, Museo Rayo Roldanillo (Valle) 1987. Territorio de máscaras (Poesía), Hojas Sueltas. Bogotá, 1990. La casa leída (Antología de autores universales sobre el tema de la casa), Común Presencia Editores, Bogotá, 1996. Migración de la ceniza (Poesía), Cooperativa Editorial Magisterio, Bogotá, 1998. Omar Rayo, Geometría iluminada (Entrevista), coautora, Ediciones Embalaje, Roldanillo (Valle), 2001. Antología esencial (Poesía), Colección Los Conjurados, Bogotá, 2001. Memoria absuelta (Poesía), Colección Viernes de poesía, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2004.

Es Editora General de la Revista Literaria Común Presencia, galardonada por el Ministerio de la Cultura de Colombia, como la más importante publicación en su género en el país y codirectora de la colección Internacional de literatura Los Conjurados, en la que han aparecido 35 títulos en los géneros de Poesía (Juarroz, Adonis, Trakl, Ungaretti...); Cuento y Testimonio (donde son de gran importancia las versiones en español de los Discursos de los Premios Nobel de Literatura, compiladas en tres tomos). Varios de sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, húngaro, alemán, rumano, ruso y sueco.

En la actualidad y desde 1989, está frente a la Presidencia de la Fundación Literaria Común Presencia, entidad dedicada a la investigación, recopilación y difusión cultural.

Obtuvo la primera Mención del concurso Plural de México (1989) y la beca nacional de poesía del Ministerio de Cultura (1994). Ha representado a Colombia en varios encuentros internacionales de literatura, entre los que destacan Argentina, Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador, Puerto Rico, México y Estados Unidos.

Realiza en la actualidad un libro de entrevistas a grandes creadores universales, realizadas durante la última década.

E-mail: amparoiosorio@yahoo.es
http://amparoiosorio.blogspot.com/



IGUAL MUERE LA HUELLA

El viento esculpe rostros

y tú que vigilas la hierba

desconoces ahora los indicios

de toda eternidad

Fuera de ti

no hay raíces posibles.

¿Cómo nombrarte

sin que crezca la muerte?



Derechos reservados
© Amparo Osorio



Octavio Paz

Octavio Paz, México D.F. (1914 – 1998). Premio Nobel de Literatura 1990, Premio Cervantes 1981. Su extraordinaria obra poética, que incluye: Libertad bajo palabra (1958), Salamandra (1962), Ladera este (1969), El mono gramático (1974), Vuelta (1976) y Árbol adentro (1987), es una de las más destellantes y reflexivas de la literatura hispanoamericana.
También es de trascendental importancia su legado ensayístico, que comprende entre otros, los siguientes títulos: El laberinto de la soledad (1950), El arco y la lira (1956), Las peras del olmo (1957), Puertas al campo (1966), Corriente alterna (1967), Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo (1967), Marcel Duchamp o el castillo de la pureza (1968), Conjunciones y disyunciones (1969), Posdata (1970), El signo y el garabato (1973), Los hijos del limo (1974), El ogro filantrópico (1979), Inmediaciones (1979), Los privilegios de la vista (1987), Sombras de obras (1983)
Fue director de las revistas: Plural y Vuelta.

EPITAFIO PARA UN POETA
Quiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.