
En medio de la multitud
Entre los hombre y las mujeres de la multitud
Sé que él me elige a través de secretas
y divinas señales.
No reconoce a ninguno de los otros,
ni padre, ni madre, ni mujer, ni marido,
ni hermano, ni hijo, más cercanos que yo.
Algunos se equivocan, pero no él; él me conoce.
¡Oh! amante perfecto
yo deseo que me descubras así
por sendas indirectas y débiles
Porque cuando yo te descubra,
lo haré también
por sendas indirectas y débiles.