23.2.07

Adonis

Nació en 1930 en Laodicea, Siria. Adquirió la nacionalidad libanesa en 1952. En 1956 participó en la fundación de la revista Shi’r (Poesía) editada en Beirut. Tradujo al árabe la obra poética de Saint-John Perse y de Yves Bonnefoy, además de la dramaturgia de Georges Schehadé.

Ha publicado los poemarios: Hojas en el viento (1958), Cantos de Mihyar el Damasceno (1961), El teatro y los espejos (1968), Un tiempo entre la rosa y la ceniza (1971), Celebraciones (1991), Crónica de las ramas (1991) y Al-Kitâb (1998). Entre sus destacados ensayos figuran: El diván de la poesía árabe (1964), La palabra de los orígenes (1989) y El misticismo en el surrealismo (1992). Actualmente reside entre París y Beirut, con temporadas en Estados Unidos, donde es catedrático de literatura en importantes universidades.


ESPEJO DEL TRINEO NEGRO

Tú dijiste: mi rostro es navío,

mi cuerpo una isla,

y el agua, órganos anhelantes.

Tú dijiste: tu pecho es una ola,

noche que fluye bajo mis senos.

El sol es mi prisión antigua,

El sol es mi nueva prisión.

La muerte es festín y canto.

¿Me has oído? Soy algo más que esta noche,

algo más que su lecho suave y luminoso.

Mi cuerpo es mi manto,

tela cosida con mi sangre.

Me he perdido

y en mi cuerpo estaba el extravío...

He regalado los vientos a las hojas,

dejé tras de mí mis pestañas,

de rabia jugué al enigma con la divinidad

y viví el evangelio de amamantar

para descubrir en mis ropajes

la piedra itinerante.

¿Me has reconocido? Mi cuerpo es mi manto,

la muerte es mi canto y el palacio de mis escritos,

la tinta es para mí, tumba y antecámara,

mapamundi cortado por la desolación

en la que el cielo envejeció,

trineo negro, guiado por llantos y sufrimiento.

¿Me seguirás? Mi cuerpo es mi cielo,

he abierto ampliamente

los corredores del espacio

y dibujé tras de mí mis pestañas,

caminos que llevan hacia un ídolo antiguo.

¿Me seguirás?

Mi cuerpo es mi camino.



Derechos reservados
© Adonis


Youssef Al Khal

Poeta, ensayista y gran traductor de poesía occidental, nacido en Siria (1917-1987). Fundador junto con el poeta Adonis de la revista vanguardista Shiir. Autor de: Libertad (1937), El pozo abandonado (1958), Poemas en cuarentena (1960), y Cartas a Don Quijote (1978).


El segundo nacimiento
La fruta existe pero la mano es corta
y el sauce tiene sed sobre el banco del río.
Hay un comienzo para todo lo que está plantado
en la tierra
porque el fin es un cero a la izquierda de la verdad.
Tu viaje puede durar en esta época de farsa,
hasta que se seque la tinta sobre el papel.
No pregunté dónde empieza el hielo
y dónde va la montaña después de acostarse
en el mar:
a cada cosa su tiempo antes de Adán y Eva,
calculado primero con la máquina del tiempo.
Para entender la lengua de los orígenes
hay que leer lo escrito en paredes reales.

Muhsin Al-Ramli

Muhsin Al-Ramli nació en Irak en 1967. Reside en España desde 1995. Doctorado en Filosofía y Letras, Filología Española Universidad Autónoma de Madrid 2003, tema de su tesis: Las huellas de la cultura islámica en el Quijote. Traductor de varios clásicos españoles al árabe. De sus obras publicadas: Regalo del siglo que viene (Cuentos) 1995. En busca de un corazón vivo (Teatro) 1997. Hojas lejanas del Tigris (Cuentos) 1998. Migajas esparcidas (Novela) 1999, Premio Arkansas (EE.UU.) 2002 por la versión inglesa: (Scattered Crumbs). Las felices noches del bombardeo (Narración) 2003. Todos somos viudos de las respuestas (Poesía) 2005. Coeditor de la revista cultural ALWAH. Actualmente, profesor en Saint Louis University, Madrid.

E -mail: malramli@hotmail.com



AMOR

Un corazón que oculta sus latidos

no puede amar.

Dispara tus latidos

aunque sea hacia la sombra de una mujer.

Ofrece tu corazón a las heridas

de las espadas de pasión.

El corazón las vencerá

y las guerras del desgaste podrán despejarse

dejando una bandera de amor,

aunque sea la sombra de una bandera

... hipotética.



UNA MUJER ÚNICA

Soy incapaz de confiscar tu aflojamiento

Gira tus pechos

hacia otro lado.

Eres mi cómplice en criticar este mundo y

eres feroz,

por eso tengo miedo al quererte.

No voy a buscar tu amor

a pesar de que mi amor te busca

y preguntaré hasta el día de mi muerte:

¿Quién eres tú?

Tengo miedo de tu amor,

no voy a buscar tu amor

a pesar de que mi amor te busca,

a pesar de que eres a quien yo quiero.


Derechos reservados
© Muhsin Al-Ramli


Antonin Artaud

Antoine Marie Joseph Artaud (1896 -1948). Autor de El ombligo de los limbos (1925), El pesanervios (1925), Cartas de Rodez (1946), Van Gogh, suicidado por la Sociedad (1947) y Para acabar con el juicio de Dios (1948). Creador del llamado teatro de la crueldad: El teatro y su doble (1938) y Manifiesto del teatro de la crueldad, (1948). Como actor trabajó en 22 películas, entre las que sobresale La Pasión de Juana de Arco de Dreyer. El siguiente poema fue traducido por Aldo Pellegrini.


CORRESPONDENCIA DE LA MOMIA

Esa carne que ya no se tocará en la vida,
esa lengua que ya no logrará abandonar su corteza,
esa voz que ya no pasará por las rutas del sonido,
esa mano que ha olvidado hasta el ademán de tomar, que ya no logra determinar el espacio
en el que ha de realizar su aprehensión,
ese cerebro en fin cuya capacidad de concebir ya no se determina por sus surcos,
todo eso que constituye mi momia de carne fresca da a dios una idea del vacío en que la compulsión
de haber nacido me ha colocado.
Ni mi vida es completa ni mi muerte ha fracasad0 completamente.
Físicamente no existo, por mi carne destrozada, incompleta, que ya no alcanza a nutrir mi pensamiento.
Espiritualmente me destruyo a mí mismo, ya no me acepto como vivo. Mi sensibilidad está a ras del suelo, y poco falta para que salgan gusanos, la gusanera de las construcciones abandonadas.
Pero esa muerte es mucho más refinada, esa muerte multiplicada de mí mismo reside en una especie de rarefacción de mi carne. La inteligencia ya no tiene sangre. El calamar de las pesadillas da toda su tinta, la que obstruye las salidas del espíritu; es una sangre que ha perdido hasta sus venas, una carne que ignora el filo del cuchillo.
Pero de arriba a abajo de esta carne agrietada, de esta carne no compacta, circula siempre el fuego virtual. Una lucidez enciende de hora en hora sus ascuas que retornan a la vida y sus flores.
Todo lo que tiene un nombre bajo la bóveda compacta del cielo, todo lo que tiene un frente, lo que es el nudo de un soplo y la cuerda de un estremecimiento, todo eso pasa en las rotaciones de ese fuego en el que se asemejan las olas de la carne misma, de esa carne dura y blanda que un día crece como un diluvio de sangre.
La habéis visto a la momia fijada en la intersección de los fenómenos, esa ignorante, esa momia viviente que lo ignora todo de las fronteras de su vacío, que se espanta de las pulsaciones de su muerte.
La momia voluntaria se halla levantada, y a su alrededor se agita toda realidad. La conciencia como una tea de discordia, recorre el campo entero de su virtualidad obligada.
Hay en esa momia una pérdida de carne, hay en el sombrío lenguaje de su carne intelectual toda una impotencia para conjurar esa carne. Ese sentido que recorre las venas de esa carne mística, en la que cada sobresalto es un modo de mundo y otra especie de engendrar, se pierde y se devora a sí misma en la quemadura de una nada errónea.
¡Ah! ser el padre nutricio de esa sospecha, el multiplicador de ese engendrar y de ese mundo en su devenir, en sus consecuencias de flor.
Pero toda esa carne es sólo comienzos y ausencias y ausencias y ausencia...
Ausencias.

Aurelio Arturo

Aurelio Arturo es uno de los poetas colombianos más influyentes, nacido en La Unión, Nariño, 1906. Autor de la obra maestra Morada al Sur, Premio Nacional de Poesía Guillermo Valencia. Meses antes de su muerte recibió el doctorado Honoris Causa en Filosofía y Letras por la Universidad de Nariño. Falleció en Bogotá en 1974.


SOL

Mi amigo el sol bajó a la aldea
a repartir su alegría entre todos,
bajó a la aldea y en todas las casas
entró y alegró los rostros.
Avivó las miradas de los hombres
y prendió sonrisas en sus labios,
y las mujeres enhebraron hilos de luz
en sus dedos
y los niños decían palabras doradas.
El sol se fue a los campos
y los árboles rebrillaron y uno a uno
se rumoraban su alegría recóndita.
Y eran de oro las aves.
Un joven labrador miró el azul del cielo
y lo sintió caer entre su pecho.
El sol, mi amigo, vino sin tardanza
y principió a ayudar al labriego.
Habían pasado los nublados días,
y el sol se puso a laborar el trigo.
Y el bosque era sonoro. Y en la atmósfera
palpitaba la luz como abeja de ritmo.
El sol se fue sin esperar adioses
y todos sabían que volvería a ayudarlos,
a repartir su calor y su alegría
y a poner mano fuerte en el trabajo.
Todos sabían que comerían el pan bueno
del sol, y beberían el sol en el jugo
de las frutas rojas, y reirían el sol generoso,
y que el sol ardería en sus venas.
Y pensaron: el sol es nuestro, nuetro sol,
nuestro padre, nuestro compañero
que viene a nosotros como un simple obrero.
Y se durmieron con un sol en sus sueños.
Si yo cantara mi país un día,
mi amigo el sol vendría a ayudarme
con el viento dorado de los días inmensos
y el antiguo rumor de los árboles.
Pero ahora el sol está muy lejos,
lejos de mi silencio y de mi mano,
el sol está en la aldea y alegra las espigas
y trabaja hombro a hombro con los hombres
del campo.

Charles Baudelaire

Charles Baudelarire (1821-1867). Poeta y crítico francés perteneciente a la llamada escuela Simbolista. Su primer éxito literario fue como traductor al vertir al francés los cuentos de Edgar Allan Poe. En 1857 publicó Las flores del mal y a partir de ese momento se le acusó de perturbar la moral pública. El 1860 apareció su libro Paraísos artificiales, donde narra su experiencia y la de Thomas de Quincy como comedores de opio. Los Pequeños poemas en prosa fueron editados en 1868 después de una penosa muerte ocasionada por la sífilis, y son un ineludible punto de partida de la poesía contemporánea.



TODA UNA NOCHE


Toda una noche junto a una horrible judía

–como cadáver junto a un cadáver tendido–

pensé al lado de aquel cuerpo vendido

en la triste belleza deseada por mi amor.


Entonces evoqué toda tu serena majestad,

tu mirar lleno de fulgor y de gracia

los cabellos que forman una perfumada diadema

cuyo único recuerdo enajena mi pasión.


Porque besaría con fervor tu noble cuerpo

y en largas caricias vertería un tesoro

desde tus fragantes pies hasta tu cabello negro.


¡Oh, si pudieras al fin, reina de las crueles,

velar toda una noche con sinceras lágrimas,

el esplendor que tus pupilas de hielo irradian!

William Blake

William Blake (1757- 1827). Genial poeta y grabador inglés, una de las más visionarias imaginaciones del arte de todos los tiempos. Inventó el método de imprimir sus poemas ilustrados, conocido con el nombre de «impresiones iluminadas». Autor de: Canciones de inocencia (1789), El matrimonio del cielo y del infierno (1793), El libro de Urizén (1794) y Canciones de experiencia (1794) entre otros.


***


En tiempo de siembra, aprende; en tiempo de cosecha, enseña: en invierno, goza.

Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.

El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría.

La Prudencia es una vieja solterona rica y fea cortejada por la Incapacidad.

Aquel que desea pero no obra, engendra pestilencia.

El gusano perdona al arado que lo corta.

Sumerge en el río a aquel que ama el agua.

El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.

Jamás se convertirá en estrella aquel cuyo rostro no irradie luz.

La Eternidad está enamorada de las obras del tiempo.

La abeja laboriosa no tiene tiempo para la tristeza.

El reloj cuenta las horas de la necesidad, pero ningún reloj puede contar las horas de la sabiduría.

Los únicos alimentos sanos son aquellos que no recoge la red ni el cepo.

Usa número, pesa y medida en un año de escasez.

Ningún pájaro se eleva demasiado alto, si vuela con sus propias alas.

Un cuerpo muerto no vindica las injurias.

El acto más sublime consiste en colocar otro delante de ti.

Si el necio persistiera en su necedad se volvería sabio.

Villanía, máscara de la astucia. Pudor, máscara del orgullo.

Las prisiones están construidas con piedras de la Ley, los burdeles con piedras de la Religión.

El orgullo del pavo real es la gloria de Dios.

Lubricidad del chivo, generosidad de Dios.

La cólera del león es la sabiduría de Dios.

La desnudez de la mujer es la obra de Dios.

Exceso de pena, ríe. Exceso de alegría, llora.

El rugido de los leones, el aullido de los lobos, la cólera del mar tempestuoso y la espada destructora son porciones de eternidad demasiado grandes para el ojo del hombre.

La zorra cautiva no acusa sino al cepo.

La alegría, fecunda; el dolor da a luz.

Dejad que el hombre vista la piel del león y la mujer el vellón de la oveja.

El pájaro, un nido; la araña, una tela; el hombre, la amistad.

El necio egoísta y sonriente, y el necio triste y ceñudo serán tenidos por sabios y servirán de norma.

Evidencia de hoy, imaginación de ayer.

La rata, el ratón, la zorra y el conejo cuidan de las raíces; el león, el tigre, el caballo, el elefante, de los frutos.

La cisterna contiene; la fuente rebosa.

Un pensamiento llena la inmensidad.

Prepárate para decir siempre tu opinión, y el ruin te evitará.

Todo lo creíble es una imagen de la verdad.

Nunca perdió más tiempo el águila que cuando escuchó las lecciones del cuervo.

La zorra se provee; pero Dios provee al león.

Piensa por la mañana, obra al mediodía, come por la tarde y duerme por la noche.

Aquel que ha permitido que abuses de él, te conoce.

Como el arado obedece las palabras, Dios recompensa las plegarias.

Los tigres de la cólera son más sabios que los caballos del saber.

Del agua estancada espera veneno.

Nunca sabrás lo que es suficiente a condición de que sepas lo que es más que suficiente.

Escucha el reproche de los necios: es un título real.

Los ojos de fuego, la nariz de aire, la boca de agua, la barba de tierra.

El débil en valor es fuerte en astucia.

Nunca pregunta el manzano al haya cómo crecer, ni el león al caballo cómo coger su presa.

El que agradece lo que recibe, da a luz una abundante cosecha.

Si otros no hubiesen sido necios, nosotros lo seriamos.

El alma llena de dulce placer no puede ser manchada.

En un águila miras una porción de genio. ¡Alza la cabeza!

Así como la oruga elige las hojas más hermosas para poner sus huevos, el sacerdote deposita su maldición sobre los mejores goces.

Crear una sola flor es trabajo de siglos.

La maldición fortifica; la bendición relaja.

El mejor vino es el más viejo, la mejor agua es la más nueva.

Las plegarias no aran; las alabanzas no maduran.

Las alegrías no ríen. Las tristezas no lloran.

La cabeza, lo Sublime; el corazón, el Pathos; los órganos genitales, la Belleza; los pies y manos, la Proporción.

Como el aire al pájaro o el agua al pez, así el desprecio al despreciable.

La coneja quisiera que todo fuese negro, y el búho que todo fuese blanco.

Exuberancia es Belleza.

El león sería astuto si tomara consejo de la zorra.

El progreso traza los caminos derechos; pero los caminos tortuosos, sin progreso, son los caminos del genio.

Antes asesinar a un niño en su cuna que nutrir deseos que no ejecutes.

El hombre ausente, la naturaleza estéril.

Nunca puede ser dicha la verdad de manera que pueda ser comprendida sin ser creída.

¡Bastante! o, más aún, demasiado.

Los poetas de la antigüedad animaron los objetos sensibles con dioses y genios, nombrándolos y dotándolos con las propiedades de los bosques, ríos, montañas, lagos, ciudades, naciones y todo lo que sus enormes numerosos sentidos podían percibir. Estudiaban particularmente el genio de cada ciudad y país colocándolo bajo la tutela de una deidad espiritual. Bien pronto, para ventaja de algunos y esclavitud de muchos, se formó un sistema intentando dar realidad a las deidades espirituales o abstraerlas de su objeto. Así dio principio el sacerdocio, instituyendo ritos según los relatos poéticos. Y, al fin, declararon que los Dioses lo habían querido de este modo.

Así olvidaron los hombres que todas las deidades residen en el corazón.

Joseph Brodsky

Joseph Brodsky nació en Leningrado -actual San Petersburgo- (1940). New Jersey, USA (1996).Premio Nobel de Literatura 1987. Fue la segunda persona más joven merecedora de este honor, que recayó en él a los cuarenta y siete años de edad. De formación autodidacta y acusado de “parasitismo social”, por abandonar sus estudios de bachillerato, pasó 18 meses en un campo de trabajo soviético, cuando tenía 24 años. En 1972 y transcurridos siete años de su liberación, emprendió el camino del exilio y en 1977 obtuvo la nacionalidad estadounidense. En 1973 se publican por primera vez en versión inglesa sus Poemas selectos, una importante colección de su obra. Apareció luego: Partes de la oración, en 1980, y más tarde el volumen de ensayos: Menos que uno, que en 1986 recibió el Premio de la Crítica. Ese mismo año publicó un nuevo libro de poemas Historia del siglo XX. Dentro de su obra ensayística se destaca: A Urania, publicado en 1992

Melodía de Belfast
He aquí una muchacha de una ciudad peligrosa.
Se corta corto su pelo oscuro
para tener que fruncir menos el ceño
cuando alguien resulta herido.
Pliega sus recuerdos como un paracaídas.
Junta la turba desechada y cocina verduras en casa :
disparan aquí donde comen.
Ah, hay más cielo en estos lugares que,
digamos, tierra.
De aquí que el tono de su voz
y su mirada manchen tu retina como una bombilla gris
cuando enciendes hemisferios,
y su falda acolchada que le llega a la rodilla cortada
para coger las ráfagas de viento,
sueño con ella amada o asesinada
porque la ciudad es muy pequeña.

Charles Bukowski

Heinrich Karl Bukowski (Andernach, 1920 - Los Ángeles, 1994), brillante escritor estadounidense autor de cincuenta libros en diversos géneros. Esta figura emblemática del "realismo sucio" ha extendido su sombra por varias de las más recientes literaturas occidentales. El cinismo, la desfachatez con la cual asume los temas eróticos y la fuerza de su narrativa son notables.

ABRAZA LA OSCURIDAD

La confusión es el dios
la locura es el dios

la paz permanente de la vida
es la paz permanente de la muerte.

La agonía puede matar
o puede sustentar la vida
pero la paz es siempre horrible
la paz es la peor cosa
caminando
hablando
so
nriendo
pareciendo ser.

No olvides las aceras,
las putas,
la traición,
el gusano en la manzana,
los bares, las cárceles
los suicidios de los amantes.

Aquí en Estados Unidos
hemos asesinado a un presidente y a su hermano,
otro presidente ha tenido que dejar el cargo.

La gente que cree en la política
es como la gente que cree en dios:
sorben aire con pajitas
torcidas

no hay dios
no hay política
no hay paz
no hay amor
no hay control
no hay planes

mantente alejado de dios
permanece angustiado

deslízate.


(Versión de Rafael Díaz Borbón)

Catulo

(87- 54 a.C). Gayo Valerio Catulo nació en Verona, en la Galia Transpadana. Se trasladó a Roma en el año 62, quizá siguiendo a Clodia, la esposa del gobernador de la Galia Cisalpina, quien inspiró gran parte de su obra, donde aparece bajo el nombre de Lesbia. La colección de textos que dedicó a Cornelio Nepote, llamado El Historiador, tienen el título de Catulli Veronensis liber, y consta de 116 composiciones en las que relatan su azarosa relación con su amada, y demuestran su talento para cantar a la pasión, así como para el improperio y la ironía.



Te suplico, si no es excesivo mi ruego,

que salgas de las tinieblas en que te escondes.

Por ti pregunto en el Campo Menor,

por ti indago en el Circo y en las bibliotecas,

y en el templo sagrado de Júpiter.


Amigo, en la ruta de Pompeyo

detuve a las muchachas

y aunque sus rostros exhibían calma

ante ellas así te reclamé:

«Devolvedme a Camerio, mujerzuelas».

Más una desnudando el seno, sentenció:

«En mi pezón de rosa está escondido».

...y aunque resistir es labor de Hércules

¿Con qué soberbia me desdeñas?

¿Dónde te encuentras?

Aparece sin miedo, entrégate a la luz.

¿Acaso te retienen niñas de leche?

Si en la boca has sepultado tu lengua

te dejarán todos los frutos del amor

pues a Venus las palabras le alegran.

Pero calla, si eso deseas,

mas dame parte de tu amor.


Paul Celan

Poeta rumano de origen judío nacido en Chernovtsi el 23 de octubre de 1920. Su infancia transcurrió en un ambiente familiar donde se manejaron varios idiomas, lo que le permitió a Celan hablar perfectamente el rumano, el alemán, el ruso el francés y el hebreo. En 1938 inició estudios de medicina en Paris y al estallar la II Guerra Mundial regresó a Rumania donde fue condenado a trabajos forzados en Moldavia mientras sus padres morían en un campo de concentración. Liberado por los rusos en 1944, trabajó inicialmente como traductor y editor en Bucarest y Viena, para radicarse definitivamente en Paris donde obtuvo en 1950 la Licenciatura en Filología y Literatura. Más tarde adquirió la nacionalidad francesa.

Considerado como el más importante poeta en lengua alemana de la posguerra, alcanzó la fama desde la primera publicación "Amapola y memoria" en 1952, gracias al lenguaje innovador y a su perfecta sintaxis. Tradujo, entre otros, a Rimbaud, Mandelstam, Michaux, Char, Valéry y Pessoa. En 1960 obtuvo el Premio Georg Buchner, y a partir de 1965 fue internado varias veces en un asilo psiquiátrico donde escribió varios textos en hebreo. Su obra poética compuesta entre 1938 y 1970, está constituida por casi 800 poemas. Se suicidó en París en 1970, arrojándose al río Sena desde el puente Mirabeau.. El siguiente poema es una de las impecables traducciones del poeta español José Ángel Valente.


TARDÍO Y PROFUNDO
Maligna como palabra de oro esta noche comienza.
Comemos las manzanas de los mudos.
Hacemos un trabajo que bien puede dejarse a su fortuna;
en pie permanecemos en el otoño de nuestros tilos, como rojas
banderas pensativas,
como abrasados huéspedes del Sur.
Juramos por Cristo el Nuevo desposar el polvo con el polvo,
el pájaro con el zapato vagabundo,
el corazón con la escalera de agua...
Hacemos ante el mundo los santos juramentos de la arena,
juramos con gusto,
juramos en voz alta desde los techos del sueño sin imágenes
y agitamos la blanca cabellera del tiempo...

Ellos nos gritan: ¡Blasfemáis!

Desde hace tiempo lo sabemos.
Desde hace tiempo lo sabemos: ¿qué importa?
Vosotros moléis en los molinos de la muerte la blanca harina de
la Promesa
y la ofrecéis a nuestros hermanos y a nuestras hermanas.

Nosotros agitamos la blanca cabellera del tiempo.

Vosotros censuráis: ¡Blasfemáis!
Lo sabemos de sobra,
que venga sobre nosotros la culpa
que venga sobre nosotros la culpa de todas las señales de peligro,
que venga el mar burbujeante,
el viento acorazado del retorno,
el día de la medianoche,
que venga lo que no ha sido todavía.

Que venga un hombre de la tumba.

René Char

El gran poeta René Char, de nacionalidad francesa, nació en L'Isle-sur-Sorgue (Provenza). Escribió su primer libro en 1928 titulado Cloches sur le coeur, obra que destruyó. En 1929 viajó a París y conoció a los miembros más importantes del Surrealismo y firmó con ellos su Segundo Manifiesto. En 1934 apareció su poemario El martillo sin dueño; musicalizado por Pierre Boulez (1955). Por entonces Char se distancia de los surrealistas y publica Afuera la noche es gobernada (1938). En 1940 se unió a la Resistencia contra las tropas de ocupación de Hitler usando el seudónimo de capitán Alexandre. Su profunda visión de la guerra es notable en sus libros: Solos permanecen (1945), y Las hojas de Hipnos (1946). Autor además de: Furor y Misterio (1947), Los Matinales (1950), El sol de las aguas (1951), Lettera amorosa (1953), Búsqueda de la base y de la cima (1955), Común Presencia (1964), Vuelta atrás (1966), La noche talismánica (1972), Aromas cazadores (1975), Cantos de la Balandrana (1977) y Palabra en Archipiélago. Su obra completa fue publicada en vida en la Bibliothèque de la Pléiade. Recibió la orden de Caballero de la Legión de Honor y la Medalla de la Resistencia y la Cruz de Guerra. Es una de las voces más influyentes de la poesía del siglo XX.


LA LUJURIA

El águila ve como se borran gradualmente


las huellas de la memoria helada
La extensión de la soledad hace apenas visible la presa que huye
A través de cada una de las regiones
Donde uno mata donde a uno lo matan libremente
Presa insensible
Proyectada indistintamente
Más acá del deseo y más allá de la muerte

El soñador embalsamado en su camisa de fuerza
Rodeado de utensilios efímeros
Figuras que se desvanecen apenas formadas
Su revolución celebra la apoteosis de la vida que declina
La desaparición progresiva de las partes lamidas
La caída de los torrentes en la opacidad de las tumbas
Los sudores y malestares que anuncian el fuego central
Y finalmente el universo con todo su pecho atlético
Necrópolis fluvial
Después del diluvio de los rabdomantes

Ese fanático de las nubes
Tiene el poder sobrenatural
De desplazar a considerables distancias
Los paisajes habituales
De romper la armonía acumulada
De tomar irreconocibles los lugares fúnebres
Al día siguiente de los homicidios provechosos
Sin que la conciencia originaria
Se cubra con el deslizamiento purificador del suelo.



Traducción: Aldo Pellegrini


Andrée Chedid

Andrée Chedid nació en El Cairo, Egipto (1920). Escribe su poesía en francés. Autora de: Ceremonial de la violencia (1976), Fraternidad de la palabra (1976), Cavernas y soles (1979), Textos para un poema (1986) y Poemas para un texto (1987). Chedid ha recibido numerosos premios de poesía y prosa: Le Prix Louise Labé (1966), L'Aigle d'Or (1975), Le Prix de l'Académie Mallarmé (1976), Le Grand Prix de la Société des Gens de Lettres (1990), Le Prix des Quatre Jurys (1994), la Bourse Goncourt de la Nouvelle (1979) y Le Prix Albert Camus (1996).


SOLEDAD

Soledad

almena sobre las llanuras inauditas

La sombra cesa de blandir sus oropeles

La ausencia ya no derrama sus torpores

Los pozos ya no engullen la estrella

Las cenizas ya no alteran el arroyo

A través de los árboles opacos

Se filtra el claro


Claude Michel Cluny

Claude Michel Cluny (París, 1930). Poeta, novelista y ensayista, es una de las voces más celebradas de la literatura francesa contemporánea. Premio Guillaume Apollinaire y Gran Premio de la Academia Francesa por el conjunto de su obra.

Ha publicado los siguientes poemarios: Désordres (Gallimard, 1965); Inconnu passager (Gallimard, 1978); Asymétries (La Différence, 1985 - Prix Apollinaire 1986); Odes profanes (La Différence, 1989); Poèmes du fond de l’œil (Gallimard, 1989); Œuvre poétique (Œuvres complètes I, La Différence,1991); Un jour à Durban (La Différence, 1992); Poèmes d’Italie (La Différence, 1998); À l’ombre du feu, (La Différence, 2001).

Sus obras traducidas al español son: Los Osoletas (trad. de Aurelia Álvarez y Aurelio Asiain-México DF, Ediciones Heliópolis, 1995); Pastoral Hotel (trad. de Jorge Nájar-México DF, Verdehalago & Universitad Autónoma de Puebla, 1998); Memoria de la sal (trad. de Jorge Nájar - Bogotá, Común Presencia No. 17, 2005); Atacama. La guerra del Pacífico: 1879-1884 (trad. de Mario Zamudio Vega - México DF, Fondo de Cultura Económica, 2006).

Dentro del género de la narrativa destacamos: La Balle au bond; Vide ta bière dans ta tombe; L’Été jaune; Disparition d’Orphée; Sous le signe de Mars. Ha escrito además una decena de libros de ensayo.



ARQUEOLOGÍA
Cuál fue tu rostro, el tuyo que el tiempo dispone
según como se pierden en el aire signos y verbo
y como vagues en el campo de la memoria,
arcilla esplendor en el que se levanta el falo vivo
del efebo rojo y negro. En donde madura el arándano
la helada sonríe bajo una luz fina y tranquila.
El carnero padre embiste impaciente contra la barrera
en una vieja polvareda de tejas rosadas
y de olvidadas palabras —las que arrastran sin ruido
los rizos de lana de los corderos, camino del prado,
entre los restos de la vajilla de Micenas,
la frente seca con el gusto de la sal de los muertos.


Derechos reservados
© Calude Michel Cluny


César Dávila Andrade

Poeta y cuentista ecuatoriano nacido en Cuenca en 1919. Autor de: Esquela al gorrión doméstico, Canción a la bella distante, Invitación a la vida triunfante y Espacio me has vencido. Posteriormente publica Carta a la ternura distante, y Oda al Arquitecto, estas dos, de lo más destacado de su creación. El poeta se suicidó en Caracas en 1967.

ENCUENTROS
Nuestros encuentros no tienen mundo.
Se hacen
de pensamiento a pensamiento
en el éter
o en la vivacidad de los sepulcros,
a mil insectos por centímetro.

Nuestros encuentros se sirven
de microorganismos
y partículas de cobre.

Podemos esperar mil años, y aún más.
Nuestros encuentros se realizan en el Iodo
o entre el rumor de herraduras y lienzos
que precede
a las grandes migraciones:

Nuestros encuentros se hacen
en el ser instantáneo
que pasta y muere,
-como pastor y bestia-
entre surcos y siglos paralelos.

Nuestros encuentros no tienen
número ni punto.

Eugenio De Andrade

Eugenio de Andrade (1923-2005). Este fundamental poeta portugués nació en Póvoa da Atalaia (Fundão, Beira Baixa). Ganador del Premio Extremadura y del Celso Emilio Ferreiro; en el año 2001 recibió el premio Camões, el más alto galardón de las letras portuguesas. Resaltamos aquí sus libros traducidos al español: Todo el oro del día, antología poética (1940-2001), Los surcos de la sed (2001), La sal de la lengua (1999), Aquella nube y otras (1996), Oficio de paciencia (1995), Próximo al decir (1993), El otro nombre de la tierra (1989), y Contra la oscuridad (1988).


URGENTEMENTE
Es urgente el amor
Es urgente un barco en el mar.
Es urgente destruir ciertas palabras
odio, soledad y crueldad,
algunos lamentos,
muchas espadas.

Es urgente inventar alegría,
multiplicar los besos, los trigales,
es urgente descubrir rosas y ríos
y mañanas claras.
El silencio cae en los hombros,
y la luz impura hasta doler.
Es urgente el amor,
Es urgente permanecer.

Casimiro De Brito

Casimiro de Brito, Algarve, Portugal, 1938. Autor de 42 libros entre poesía, prosa, ensayos y aforismos. Incluido en más de 120 antologías y traducido a 21 lenguas. Ha editado las revistas literarias, Cadernos do Meio-Dia y Loreto 13 (Órgano de la Asociación de Escritores Portugueses). En el 2002 recibió el Premio Internacional de Poesía Leopold Sedar Senghor, por su obra poética. Algunas obras suyas: Poemas da Solidão Imperfeita, 1957; Ode & Ceia, 1984; Versilia/Itália, 1985; Labyrinthus, 1980; Duas Águas, Um Rio, 1989 (con António Ramos Rosa); Subitamente o Silêncio, 1991; Intensidades, 1995; Opus Affettuoso, 1997; Na Via do Mestre, 2000; Arte Pobre, 2000; Animal Volátil, 2001, y la antología O Amor, a Morte e Outros Vícios, 2004. Director de los festivales internacionales de poesia de Lisboa, Porto Santo (Madeira) y Faro. Presidente de la Asociación Europea para la Promoción de la Poesía y Presidente del PEN Club Portugués.


NADIE DOS VECES
Nadie dos veces atraviesa
el claro diamante de este río
la suprema cualidad de la materia
ágil fluyendo ya en otro camino
nadie dos veces se concentra
en la pura sustancia de este vino
ni de la muerte la cuerda más antigua
en el sueño se desprende se libera
–nadie dos veces trae de la muerte
este pan con raíces en la garganta
y frutos con miedo multiplicados–
nadie dos veces trae de la muerte
rigurosa prisión universal
la luz (lucidez de lava) de la infancia.

Sophia De Mello

Sophia de Mello nació en Oporto (1919) y falleció en Lisboa (2004). Los poemas vertidos al español por Alberto Cáceres para la revista Común Presencia 15, develan el universo sensible de una de las más altas voces de la literatura portuguesa contemporánea. su obra ha sido traducida a diversos idiomas y celabrada con los siguientes reconocimientos: Gran Premio de Poesía, Premio Texeira de Pascoais, Premio de Consagración, Gran Premio Inasset-Inapa y Premio Camoes, 1999.

SERÁ POSIBLE

¿Será posible que nada se cumpla?

Que el rosal la brisa las hojas la hiedra

Fuesen palabras sin sentido

Que todo sea sólo un rostro en fuga

–Sin regreso ni respuesta–

Para siempre perdido.


T.S. Eliot

T. S. Eliot nació en Saint Louis, Missouri (1888) - Londres (1965). Premio Nobel de Literatura 1948. Poeta, crítico literario y dramaturgo. Adquirió la nacionalidad inglesa en 1927. Fue condecorado con la Orden del Mérito en 1948, y con la medalla presidencial de la libertad de Estados Unidos en 1964. Su poema Tierra Baldía (1922), se convirtió en un hito de la modernidad. Fue subdirector de la revista Egoist. Fundó y dirigió The Criterion, y en 1925 dirigió la importante editorial Faber and Faber.
Prufrock y otras observaciones (1917), se reconoce como su primer libro de poemas, al que siguió una serie de ensayos sobre los dramaturgos isabelinos y los poetas metafísicos ingleses, agrupados en El bosque sagrado (1920). Sus obras más importantes son: Miércoles de ceniza (1930), La roca (1934), Asesinato en la catedral (1935), Cuatro cuartetos (1943), Reunión de familia (1939) y los ensayos La idea de una sociedad cristiana (1940), y Notas para la definición de la cultura (1948).


EL PRIMER CORO DE LA ROCA
Se cíerne el águila en la cumbre del cielo,
El cazador y la jauría cumplen su círculo.
¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!
¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!
¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!
El infinito ciclo de las ideas y de los actos,
infinita invención, experimento infinito,
Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;
Conocimiento del habla, pero no dei silencio;
Conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.
Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,
Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,
Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.
¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?
¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?
Los ciclos celestiales en veinte siglos
Nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo. "

Odiseas Elytis

Odiseas Elytis nació en Heraklion, isla de Creta (1911) – Grecia (1996). Premio Nobel de Literatura 1979. Reconocido como uno de los mayores poetas griegos de todos los tiempos, Elytis recibió entre otras distinciones, el Premio Nacional de Poesía de su país en 1960 y el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Tesalónica en el mismo año. Adelantó estudios de Derecho en Atenas y sintiéndose desde muy joven atraído por autores franceses, tradujo al griego a poetas como Lautrémont y Eluard. Publicó sus primeros poemas en 1935, en la revista Nuevas Cartas, y en ese mismo año participó en la Internacional del Surrealismo, organizada en Atenas. Entre 1948 y 1952 recorrió Francia, donde se puso en contacto con Char, Bretón, Picasso y Matisse, quienes posteriormente fueron sus grandes amigos. Su obra comprende: Orientaciones (1936); La Clepsidra de lo desconocido (1937); Sol primero (1943); Canto heroico y fúnebre para el subteniente caído en Albania (1945); Axion esti (1959).

SOL EL PRIMERO
No conozco ya la noche, terrible anonimia de la muerte.
En lo hondo de mi alma ancla una flota de estrellas.
Véspero, centinela, brilla junto a la celeste
brisa de una isla que me sueña
para que anuncie yo el alba desde sus altas rocas.
Mis dos ojos en abrazo te navegan, con el astro
de mi verdadero corazón: no conozco ya la noche.

No conozco ya los nombres de un mundo que me niega.
Nítidamente leo las conchas, las hojas, las estrellas.
El rencor me es superfluo en las sendas del cielo.
Salvo que sea el sueño, que me vuelve a mirar
cruzar con lágrimas, el mar de la inmortalidad.
Véspero bajo el arco de tu fuego de oro,
La noche, que es sólo noche, no la conozco ya.

Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda, poeta español nacido en Oviedo (1931), autor de Sublevación inmóvil (1966), Descripción de la mentira (1977), Lápidas (1987), Libro del frío (1992), Libro de los venenos (1995), Arden las pérdidas (2003)... Galardonado con el Premio Nacional (1988), el Reina Sofía (2005) y el Premio Cervantes (2006).


Sobre la calcificación de las semillas, ante las flores abrasadas, en la desaparición del pensamiento,

tejen la yerba manos invisibles. Temo su pureza. Veo

lana sangrienta y, en los alimentos, grasa mortal, cánulas negras y, bajo ramas inmóviles, cuerdas y sombras y preservativos.

¿Soy yo quien mira con mis ojos?

Arden los huesos, oigo la fermentación del rocío: alguien llora bajo los árboles torturados. Veo las llagas de la luz, altos patíbulos y serpientes y aceites industriales bajo los lóbulos de las amapolas.

¿Estoy yo en mí y peso sobre la tierra? Es extraño.

En cualquier caso, tengo miedo: los insectos vienen a mi corazón.


Derechos reservados
© Antonio Gamoneda



Joumana Haddad

Poetisa libanesa, nacida en 1970. Trabaja como periodista literaria y traductora en el periódico libanès An-Nahar. Habla siete lenguas. Es autora de lo libros de poemas: El tiempo del sueño (1995), Invitación a una cena secreta (1998), Dos manos hacia el abismo (2000), El retorno de Lilith (2004).

Árbol azul
Cuando tus ojos se encuentran con mi soledad
El silencio se convierte en frutas
Y el sueño en temporal
Se entreabren puertas prohibidas
Y Eva aprende a sufrir.
Cuando mi soledad se encuentra con tus ojos
El deseo sube y se derrama
A veces marea insolente
Ola que corre sin fin
O savia que cae gota a gota
Savia más ardiente que un tormento
Comienzo que nunca se cumple.
Cuando tus ojos y mi soledad se encuentran
Me entrego desnuda como la lluvia
Y desnuda como un seno soñado
Tierna como el fuego que madura la viña
Múltiple me entrego
Hasta que nazca el árbol de tu amor
Tan alto y rebelde
Tan rebelde y tan mío
Flecha que vuelve al arco
Palmera azul clavada en mis nubes
Cielo creciente que nada detendrá.

Qassim Haddad

Nació en 1948 en Bahrain. Libros publicados: Good Omen (Beirut , 1970); Exodus of Hussain’sHead from the Traitorous Cities (Beirut , 1972); The Second Blood (Beirut, 1975); The Heart of Love (Bahrain, 1980); Resurrection (Beirut, 1982); Relating (Beirut, 1982); Splinters (Beirut, 1983); Walking Guarded with Ibexes (Bahrain, 1986). También escribió algunos libros de prosa, tales como: The Breasts (with Amin Salih). Es miembro fundador de Bahrain Writers Asociation, establecido en 1969 y de Awal Theatre en Bahrain. Pertenece al Comité Editorial del periódico Kalemat, editado por la Asociación de Escritores de Bahrain. Muchos de sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y alemán.


Lamento del caramillo

Él introdujo su extremidad en el lago
como quien remoja una pluma en un pozo de palabras...
No era Él del caramillo,
ni tiene el amor qué otorgar cosa:
Entre las bestias el lobo no tiene una valoración acerca de la soledad
de la nieve.
Él va hacia el pasado...
preso de una queja apagada-
entre él y el hogar están la Noche y su Forma,
el Ensueño y su más reciente sueño.
Él clama por atacar el mapa del Hombre, anunciando su viaje, haciendo pactos con el lugar;
Espíritu encadenado...
por su tardanza, su cuerpo mengua,
miembro a miembro.
Él cuenta vehículos nocturnos,
abre la amistad del Sueño con la Piedra: Nieve más densa que la largueza de natura,
mensajes de la montaña en el muelle de la Noche,
piedra liviana,
inclinándose como libros sobre un estante.
¿Por qué pospones tu partida, si
ya no te encuentras aquí?
Nadie recorre tu extensión sino el Ausente, el
Consorte de las Caravanas.
?Por qué construyes ciudadelas, y las habitas, por temor a los forasteros, y que te
suceda lo que a tu enemigo?
?Por qué el tiempo no es suficiente para ti,
por qué no existe espacio suficiente?
?Dónde te invadió toda esa desolación,
si eres un edén de hojas?
Deja tu extremidad entre el lago,
extiende una pluma de vuelo que lejos te lleve:
Abiertos horizontes para ti;
las citas prometidas se posponen
deja al discurso con sus propios ardides - Escribe
natura lee tu nieve solamente.
Él vino anegado en llanto,
ni hombro ni caudal para él,
contando sus camisas exhaustas por excesos del camino,
tendiéndole trampas al sueño en la noche no sea que la mano de la distancia se
extienda hasta él. Cuándo podrá dormir a pierna suelta
con las emociones heridas ya en sosiego, corriendo como un huérfano, olvidado por
las madres despojadas, descuidado por las nodrizas?
Él viene como quien no irá,
arreglando las piedras del cuarto, preparándose como un escuadrón
para el ataque
El deletrea «pasaje» como en el abatimiento del exilio,
un lobo cuyo nombre no tiene letras,
cuyo cubil está en la zona interior de su escritura,
extraviado de la manada;
uno profundamente alienado,
anunciando audaz su valentía.
Él irá porque vino de ninguna parte,
él irá a fin de confirmar que, «mapa»
tiene un nombre distinto a casa
y al lamento del caramillo-
Amor, quítale el cuerpo, déjale el alma,
no hagas de su viaje una emigración,
pule el vidrio de su lámpara con tu compasión
para que EL sueño le sobrevenga,
y duerma por una noche antes de la muerte
y después.
Amor, éste es tu consorte;
tómalo:
perezoso mensajero entre el lago y el mar.

(Traducciones desde el francés por Rafael Patiño)

Nathalie Handal

Nathalie Handal, es una galardonada poeta, escritora de obras de teatro y de narrativa, quien ha vivido en Europa, Estados Unidos, el Caribe, Latinoamérica y el mundo Árabe. Su familia es oriunda de Palestina y El Líbano. Es autora de los libros The Neverfield y Las Vidas de la Lluvia, asi como, dos CDs de poesía, Habitaciones Viajeras (finalista del Premio Agnes Lynch y ganador del Premio Menada) y Hechizo. Es editora de La Poesía de Mujeres Arabes: Una Antología Contemporánea (Best Seller de la Academia de Poetas Americanos y ganador del Premio Pen Oakland/Josephine Miles) y es coeditora de Lenguaje Para Un Nuevo Siglo: Poesía Contemporánea del Medio Oriente, Asia y Más Allá (Norton, 2008). Su trabajo ha sido traducido en más de quince idiomas y ha sido destacado en NPR, PBS Radio, The New York Times, The San Francisco Chronicle, Reuters, Mail & Guardian, The Jordan Times, e Il Piccolo. A su poesía se le han compuesto arreglos musicales y ha sido presentada en lugares como el Lincoln Center, y en numerosas galerías y exhibiciones itinerantes, más reciententemente en la Galería Glass Curtain de Chicago. Handal ha estado involucrada como escritora, directora y/o productora en más de veinte producciones de teatro y cine.

www.nathaliehandal.com




En busca de la medianoche


Él besó mis labios a la medianoche
Yo lo dejé
Él me quitó la blusa
Yo lo dejé
Él me quitó el brassiere
y tocó mi seno
Yo lo dejé
Él me quitó los pantalones
Yo lo dejé
Me quitó mis prendas íntimas
y me miró, de pie
en este cuarto extraño, oscuro
blanco y negro.
…Yo lo dejé
Una pequeña luz se desvaneció
en la ventana
vi brevemente
la ciudad donde vivimos,
pero no conocemos…

Luego el se equivoca
al pronunciar mi nombre
y yo lo detengo…
Le pregunto si alguna vez
ha sido exiliado o encarcelado
si alguna vez ha enviado
cartas a una mujer antes
amada pero que jamás
habrá de ver otra vez
si piensa que puede regresar
a una amante aún si
el amor ya no fuera posible
la segunda vez,
le pregunto si acaso
había asaltado una pequeña tienda de víveres
o robado pan de un campesino,
o si acaso había cruzado
los mares, costas y montañas
aún incapaz
de llegar…

Él responde:
En mi país, no pronuncié
mi nombre correctamente
y entonces fui torturado,
en la línea del enemigo, no pronuncié
mi nombre correctamente
y fui exiliado
al llegar, no pronuncié
mi nombre correctamente
y me dieron nuevos documentos…
Ya ves. Un corazón que busca la medianoche
es solo un corazón, todo lo demás es igual,
excepto lo que espera el otro …


Seamus Heaney

Condado de Derry, Irlanda del Norte, (1939). Premio Nobel de Literatura en 1995. Poeta y crítico literario, impartió clases en Queen’s College de Belfast, entre 1966 y 1972 antes de dedicarse por entero a la literatura. Heaney, católico irlandés, afectado por la violencia de los disturbios en el Ulster decidió trasladarse a Dublín en 1972 y posteriormente entre 1989 y 1994 fue catedrático de Poesía en la Universidad de Oxford. Su obra, reconocida por la intensidad del lenguaje, es una permanente búsqueda arqueológica de mitos que han contribuido a configurar la violenta situación política de Irlanda del Norte. Entre sus libros más importantes se destacan: Muerte de un naturalista (1966), Norte (1975), Puerta a las tinieblas (1969), Huyendo del invierno (1972), Trabajo de campo (1979), Isola stazione (1984), La linterna del espino (1987) y Viendo cosas (1991). Es autor además de los libros de ensayos: Preocupaciones (1980) y Gobierno de la lengua (1988).

Roberto Juarroz

Roberto Juarroz (Coronel Dorrego, 1925 - Témperley, 1995; Argentina). Poeta y ensayista. De 1958 a 1965 dirigió la revista Poesía=Poesía. Fue nombrado Miembro de Número de la Academia de Letras de su país en 1984. Ejerció la crítica literaria y cinematográfica en importantes medios de comunicación. Además de su fundamental obra Poesía vertical, que fue creciendo con los años y alcanzando innumerables traducciones y un vasto reconocimiento universal, es autor del ensayo: Poesía y realidad (1987) y del libro de conversaciones: Poesía y creación (1980). Obtuvo los premios: Honor de la Fundación Argentina (1984), Esteban Echeverría (1984), Jean Malrieu de Marsella (1992), y el consagratorio Premio de las Bienales Internacionales de Poesía en Lieja, Bélgica (1992).


¿Cómo amar lo imperfecto,
si escuchamos a través de las cosas
cómo nos llama lo perfecto?
¿Cómo alcanzar a seguir
en la caída o el fracaso de las cosas
la huella de lo que no cae ni fracasa?
Quizá debamos aprender que lo imperfecto
es otra forma de la perfección:
la forma que la perfección asume
para poder ser amada.

Federico García Lorca

Poeta y dramaturgo español (Fuente Vaqueros, Granada,1898 - Viznar y Alfacar 1936). En la famosa rsidencia de Estudiantes, de Madrid, conoció a Salvador Dalí, a Luis Buñuel y a Rafael Alberti Viajó a Nueva York y Cuba en 1929-30, donde escribió su libro magistral. Autor de: Libro de poemas (1921), Poema del cante jondo (1922), Primer romancero gitano (1928), Poeta en Nueva York (1930), Diván del Tamarit (1934). Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935). También escribió las obras de teatro: La zapatera prodigiosa ( ), Bodas de sangre (1933), Yerma (1934), Doña Rosita la soltera (1935), y La casa de Bernarda Alba (1936), su obra más representativa. Fue asesinado por los fascistas al comenzar la Guerra Civil española.


OFICINA Y DENUNCIA

Debajo de las multiplicaciones
hay una gota de sangre de pato.
Debajo de las divisiones
hay una gota de sangre de marinero.
Debajo de las sumas, un río de sangre tierna.
Un río que viene cantando
por los dormitorios de los arrabales,
y es plata, cemento o brisa
en el alba mentida de New York.
Existen las montañas, lo sé.
Y los anteojos para la sabiduría,
Lo sé. Pero yo no he venido a ver el cielo.
Yo he venido para ver la turbia sangre,
la sangre que lleva las máquinas a las cataratas
y el espíritu a la lengua de la cobra.
Todos los días se matan en New York
cuatro millones de patos,
cinco millones de cerdos,
dos mil palomas para el gusto de los agonizantes,
un millón de vacas,
un millón de corderos
y dos millones de gallos
que dejan los cielos hechos añicos.
Más vale sollozar afilando la navaja
o asesinar a los perros
en las alucinantes cacerías
que resistir en la madrugada
los interminables trenes de leche,
los interminables trenes de sangre,
y los trenes de rosas maniatadas
por los comerciantes de perfumes.
Los patos y las palomas
y los cerdos y los corderos
ponen sus gotas de sangre
debajo de las multiplicaciones;
y los terribles alaridos de las vacas estrujadas
llenan de dolor el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.
Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Os escupo en la cara.
La otra mitad me escucha
devorando, orinando, volando en su pureza
como los niños en las porterías
que llevan frágiles palitos
a los huecos donde se oxidan
las antenas de los insectos.
No es el infierno, es la calle.
No es la muerte, es la tienda de frutas.
Hay un mundo de ríos quebrados
y distancias inasibles
en la patita de ese gato
quebrada por el automóvil,
y yo oigo el canto de la lombriz
en el corazón de muchas niñas.
Óxido, fermento, tierra estremecida.
Tierra tú mismo que nadas
por los números de la oficina.
¿Qué voy a hacer?, ¿ordenar los paisajes?
¿Ordenar los amores que luego son fotografías,
que luego son pedazos de madera
y bocanadas de sangre?
San Ignacio de Loyola
asesinó un pequeño conejo
y todavía sus labios gimen
por las torres de las iglesias.
No, no, no, no; yo denuncio.
Yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radian las agonías,
que borran los programas de la selva,
y me ofrezco a ser comido
por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.


Antonio Machado

Antonio Machado (Sevilla 1875- Colliure 1939). Gran poeta español perteneciente a la llamada Generación del 98. Nació en Sevilla en 1875. En 1893 publicó sus primeros escritos en prosa, mientras que sus primeros poemas aparecieron en 1901.

En 1902 durante un viaje a París, conoció a Rubén Darío, de quien sería amigo durante toda su vida. Fue catedrático de Francés. En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la lengua. Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente se trasladó a Valencia y Barcelona. En 1939 se exilió en pueblito francés de Colliure, donde murió en febrero. Autor de: Soledades, galerías y otros poemas (1903), Campos de Castilla (1912), Nuevas canciones (1925), Juan de Mairena (1936) y La guerra (1938). El cantautor español Joan Manuel Serrat musicalizó magistralmente varios de los poemas de Machado en 1969.

Machado definió la poesía como palabra en el tiempo, esta página quiere rendir tributo a esa iluminación filosófica.


CANTARES

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.

Gonzalo Márquez Cristo

Gonzalo Márquez Cristo nació en Bogotá, Colombia, en 1963. Ha publicado dos ediciones del poemario Apocalipsis de la rosa (Quimera del Oro, 1988 - Hojas Sueltas, 1990); la novela Ritual de títeres (ganadora de Beca Colcultura en 1990: Tiempos Modernos Editores, 1992); El Tempestario y otros relatos (Común Presencia Editores, 1998); La palabra liberada (primera edición Colección Los Conjurados, 2001; segunda edición, 2005), la antología Liberación del origen (Universidad Nacional de Colombia, 2003) y Oscuro Nacimiento (Mención concurso nacional José Manuel Arango, Colección Los Conjurados, Bogotá, 2005; segunda edición 2006). En 1989 participó en la fundación de la revista cultural Común Presencia (reconocida con Beca Colcultura a mejor publicación cultural del país, 1992), de la cual es su director. Es creador y coordinador de la colección de literatura Los Conjurados, actualmente distribuida en cinco países. Varios de sus poemas y relatos han sido traducidos al inglés, francés, italiano, árabe, portugués, japonés y braille; y figuran en 19 antologías. Obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Maurice Blanchot (2007), con su trabajo "La Pregunta del Origen".

Su obra ha sido comentada por importantes poetas y pensadores de nuestro tiempo como: E.M. Cioran, Roberto Juarroz, Antonio Gamoneda, José Ángel Valente, Fernand Verhesen, António Ramos Rosa, Alfredo Silva Estrada, Claude Fell, Roger Munier, Olga Orozco, Eugenio Montejo, Claude Michel Cluny, Martha Canfield, Franco Volpi, Jorge Rodríguez Padrón, Marco Antonio Campos...

Ha sido invitado a Encuentros de Poesía o a dictar conferencias en más de una veintena de países. En los años 2005 y 2006 fue finalista en el concurso nacional de literatura Libros y Letras elegido por votación de los lectores. Actualmente prepara un libro de reportajes a grandes escritores y artistas contemporáneos, entre quienes se encuentran: Saramago, Octavio Paz, Elizondo, Carlos Fuentes, Loreena McKennitt, Juan García Ponce, Hans Magnus Enzensberger, Jean Baudrillard, Juan Goytisolo, Jacobo Borges, Armando Villegas, Antonio Gamoneda, Guayasamín, Casimiro de Brito, Ángel Loochkartt, Leonel Góngora, Edgar Negret, Fernando del paso...

E-mail: comunpresencia@yahoo.com
http://gonzalomarquezcristo.blogspot.com/




Oficio de olvido

Una mujer se besa en el espejo, se oculta con su alma, el agua es su soledad.

Un niño escondido en un armario intenta morir.

Las lágrimas de un hombre caen en su taza de café.

Una adolescente con el índice detiene la manecilla del reloj y se estremece.

En el viento hay un mensaje que no comprenderemos.

Tu sombra se rebela.

Nos preparamos para huir de todo lo que amamos.

Quien no parta será olvidado.

El viento dialoga con el fuego.

Espero mi voz.

Viajar también es lo contrario a la muerte.

Mientras la semilla engañe al pájaro no estaremos perdidos.

Nos amaremos en otros rostros.

Nadie se oculta en la memoria.

¿Vendrá alguien a enterrar nuestros nombres?



Derechos reservados
© Gonzalo Márquez Cristo



Floriano Martins

Floriano Martins (Brasil, 1957). Poeta, ensayista, traductor y editor. Se ha dedicado en particular, al estudio de la literatura hispanoamericana, sobre todo en lo que respecta a la poesía. Es autor de los libros Escritura Conquistada (Diálogos con poetas latinoamericanos) (1998) y El inicio de la búsqueda (El surrealismo en la poesía de América Latina) (2001). En 1998 se publican sus traducciones Poemas de amor, de Federico García Lorca y Delito por bailar chá-chá-chá, de Guillermo Cabrera Infante, seguidas de Dos poetas cubanos, de Jorge Rodríguez Padrón (1999), Tres entradas para Puerto Rico, de José Luis Vega (2000), La Novena Generación, de Alfonso Peña (2000), Nós/Nudos, de Ana Marques Gastão (2004), y La condición urbana, de Juan Calzadilla (2005). Además, ha organizado antologías de la obra de autores portugueses como Cruzeiro Seixas, Anna Hatherly, Isabel Meyreles, Armando Silva Carvalho, João Barrento y Nicolau Saião. Entre sus libros de poesía se destacan Alma en llamas (Brasil, 1998), Cenizas del sol (Costa Rica, 2001), y Tres estudios para un amor loco (México, 2006). En la actualidad dirige, junto a Claudio Willer, la revista electrónica (www.revista.agulha.nom.br) y es coordinador del proyecto AgulhaBanda Hispánica, del Jornal de Poesia. En colaboración con María Estela Guedes, dirige el dossier surrealista Poesía y Libertad, en la revista electrónica TriploV (Portugal).



LA IMAGEN DESHECHA

La misma voz siempre indaga si todo está escrito. Un ruido extendido a tu puerta. Otro foco de centellas insiste en saber cuántas son las columnas circulares. Rumores surgen de la tierra, erigen abismos por toda la noche. Una furiosa atracción por los estruendos nos atormenta. ¡Oh viejo murmullo, vieja ley de escombros! ¿Qué me dirá el padre desconocido que anuncia la copa de sus enigmas? Las raíces se pierden en puertas carcomidas por resurrecciones. El alma se multiplica en gusanos que celebran su destierro. A veces el hombre se siente feliz en no ser nada. Ignoro el lugar e instante en que me encuentro contigo, lo que se sigue al son de nuestro imposible diálogo. Oigamos lo que dice la muerte. Abre el talismán de tus lamentos. Muestra en tu pecho dónde está escrito que todo se repetirá. Oigo la apaleada seca del tiempo en nuestras vértebras. La última palabra nos hará a todos mendigos.


NOCHE DE GALA

Fui atrapado por tus fulgores. La noche lapidaba sus huesos hacia el gran estreno. Fetiches descarnados anunciaban la entrada en el delirio. Ibas vestida con una piel inagotable en sus caídas. Un clímax de ruinas que hacían de ti el despojo más codiciado del ritual. Y tu voz en la celebración de las imágenes, la gravitación de enigmas voraces, el mirar concentrado de todos en tus palabras, el escenario convertido en sombras de los sentidos que buscabas reproducir en tu lectura. Abrirte así, mi amor, me volvió un trotamundos de ti, el teatro pletórico de tu voz, la copa vaciada del silencio en tu espera. Además el palco repleto de vicios, los crímenes litúrgicos, las víctimas resecas, el explícito canibalismo. ¿Cómo pude amarte tanto, en un segundo apenas, y luego ser devorado por el terror de tu presencia? La trasgresión es fascinante también para aquellos que tienen por profesión evitarla. ¿Quién osa separar en el arte lo que es clemencia o bestialidad? Distinguir dulzura y salvajismo en tu voz, ¿de qué sirve? Cuido de todo con discreción. Espero que todos salgan del camerino y ruego por tu confianza, que dispenses las esposas. De camino a la comisaría aún me pregunto -no a ti, no a ti- qué diablos hicimos para hacer esto posible. Y parece que a nadie más en el mundo le importa.


Derechos reservados
© Floriano Martins

Yuichi Mashimo

Yuichi Mashimo nació en la ciudad de Takasaki, prefectura de Gumma en Japón. Magister en Literatura Latinoamericana de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogóta, Colombia. Es investigador de poesía hispanoamericana. Ha publicado ensayos en japonés sobre Neruda, Borges y Paz, entre otros, en los medios académicos de su país. Su primer poemario Casa Tiempo (2000) apareció en la colección Creación Literaria de la Universidad Javeriana con prólogo de Javier González Luna. Actualmente reside en Japón y se dedica a la docencia en la Universidad de Komazawa, Tokio.


PRELUDIO

Vuelve la música.
Es el otoño.
Vuelve la vida
por este irse de las cosas.

¿Por qué las montañas entonan su llanto,
por qué la luna me mira sonrojada,
a qué se debe este equilibrio de la noche,
si soy el mismo?

El que llega en medio de tantas idas
ya ha amanecido.

Czeslaw Milosz

Czeslaw Milosz nació en Szetejnie, Lituania, (1911). Premio Nobel de Literatura 1980. Integrante de la Resistencia polaca durante la II Guerra Mundial, este poeta y novelista ha sido considerado uno de los más representativos escritores de la Europa del Este. Fue miembro del cuerpo diplomático de Polonia, emigró a París en 1951 y luego a Estados Unidos en 1960, donde adoptó la nacionalidad americana. Tras obtener el máximo galardón de la Academia Sueca, su obra poética se comenzó a publicar en diversos idiomas. Es autor de las novelas de corte autobigráfico El poder cambia de manos (1953) y El valle de Issa (1955), y del libro El pensamiento cautivo (1953), una serie de ensayos donde analiza la posición ante el comunismo por parte de los intelectuales polacos. Sus primeros poemas, de estilo neosimbolista, fueron publicados en 1933 bajo el título Poemas del tiempo congelado (1933).

UNA HORA
Hojas que brillan con el sol, celoso zumbido de abejorros,
Desde lejos, desde algún lugar allá del río, ecos de prolongadas voces
Y lentos sonidos de un martillo, me dieron la alegría no solamente a mí.
Antes, los cinco sentidos, estaban abiertos y, más temprano
que en cualquier comienzo,
Esperaron, listos, por todos los que a sí mismos se llamaran mortales,
Para que de este modo ellos pudieran alabar, como yo hago, vida,
eso que es la felicidad.

(Versión de Rafael Díaz Borbón)

Eugenio Montale

Eugenio Montale nació en Génova, Italia (1896) – Milán (1981). Premio Nobel de Literatura 1975. Poeta y crítico. Combatió en la I Guerra Mundial. Desde 1928 fue director de la biblioteca del Gabinete Vieusseux, trabajo que abandonó en 1938 a causa de sus convicciones antifascistas. Hizo parte del Hermetismo, movimiento al que pertenecieron poetas como Giuseppe Ungaretti y Arturo Ofri. Traductor al italiano de importantes autores de la lengua inglesa. Lector apasionado de las literaturas del siglo XIX y comienzos del XX, gran estudioso de Marcel Proust y T. S. Eliot. Fue crítico literario del periódico de Milán Corriere della Sera y conocedor a fondo del Futurismo y el Simbolismo. Publicó cinco libros de poemas, entre los cuales resaltamos: Huesos de sepia (1925), Las ocasiones (1939) y El vendaval y otras cosas (1956), todos ellos reeditados en 1958 en un solo volumen: Poesías. Es autor además del libro de ensayos Auto de fe (1966), y de los relatos de viaje Fuera de casa (1969).


FELICIDAD LOGRADA

Felicidad lograda, caminamos
por ti sobre un filo de espada.
Para los ojos eres resplandor que vacila;
para el pie, tenso hierro que se raja;
que no te toque, pues, quien más te ama.
Si llegas a las almas invadidas
de tristeza, iluminándolas, tu mañana
es dulce y turbadora como nidos en las molduras.
Mas nada paga el llanto de ese niño
cuyo globo se escapa entre las casas.

Eugenio Montejo

Eugenio Montejo (Caracas 1938 - 2008). Poeta y ensayista venezolano autor de: Elegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982), Alfabeto del mundo (1986), Adiós al siglo XX (1997). Es autor también de los ensayos, La ventana oblicua (1974), El taller blanco (1983), El cuaderno de Blas Coll en 1981.



EN EL PARQUE


En el parque esta tarde, horas y horas,

Emilio en sus patines con los árboles,

con ellos de la mano –mi hijo alegre,

juntos se esquivan, corren, se acompañan,

mueven al paso ramas, piernas, sombras,

en este instante eterno de su risa

crece el ruido de ruedas en las piedras,

describen entre sí figuras, círculos,

verdes, veloces, con pájaros, con nidos,

el viento va tras ellos, van las hojas,

y a veces en rumor se oyen los cantos

de tantos pájaros que nacerán mañana.

Árboles que patinan, pero nunca patinan

y por eso con él van patinando...


El hijo que me esperaba aquí en la tierra,

antes de yo nacer, con estos árboles.


El hijo que atravesó la sangre de los míos,

veloz en su carrera hasta alcanzarme.


Allá viene, allá va, de un sitio a otro,

con sus verdes amigos de la mano,

juntos vuelven, se alejan, se aproximan,

hasta el último pliegue de la luz,

hasta que cae la noche y se dispersan

y el tiempo todo se nos vuelve espacio

Jorge Nájar

Jorge Nájar (Pucallpa-Perú, 1946). Estudió en Lima Educación y Ciencias Humanas en la Universidad Nacional «Federico Villarreal». Trabajó de profesor en su ciudad natal. Ejerció en Lima el periodismo hasta 1976, cuando viajó a Francia donde prosiguió sus estudios de antropología en el Institut de Hautes Etudes de l’Amerique Latine, París III.

En 1972 publicó su primer poemario Malas maneras. Obtuvo el Primer premio de la Bienal del Poesía del Perú (1984), Premio Copé de Oro; y el Premio Juan Rulfo de Poesía (Radio France Internationale, 2001). En 2002, la Editorial de la Unesco publicó su antología Poesía contemporánea de expresión francesa y, en 2003, la U. Católica de Lima lo reeditó. Toda su obra poética ha sido reunida en Formas del delirio (Ediciones San Marcos, Lima, 1999).

Gran parte de su obra narrativa y poética ha sido traducida al francés: Le dire du malappris (Correcaminos, 1988); Pérou, contes populaires (Syros-Alternatives, 1989); Le diables rient (Syros-Alternatives, 1990); Toile Écrite (La Différence, 1992); Gravures sur maté (Folle Avoine, 1999); Figure de proue (Folle Avoine, 2006). Vive en París desde 1977 donde enseña y traduce poesía.


ÁRBOL

Hay una calle en la que creces cada día.

Hay también un árbol en alguna orilla

nutrido sólo de aire –como tú–;

cubierto de inaccesibles ojos,

se alza y se hunde inmóvil en su tiempo,

animal que persevera en el vértigo,

–tu semejante–, riendo con nadie,

una mujer pintada y sonriente

lectora de porvenires. O quien sabe

sólo con las sombras

por una gracia indescifrable

y sin destino.

Derechos reservados
© Jorge Nájar


Pablo Neruda

Pablo Neruda (Parral, 1904 – Santiago, Chile 1973). Premio Nobel de Literatura 1971. Entre sus distinciones es importante mencionar los Premios Nacionales de Literatura (1945 y 1998) y el Lenin de la Paz (1953). Este fundamental poeta hispanoamericano cuyo nombre real era Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, es considerado como una de las máximas figuras de la poesía del siglo XX.
De su extensa obra poética destacamos: Crepusculario (1923), Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), Tentativa del hombre infinito (1926), El hondero entusiasta (1933), Residencia en la tierra (1933-1935),Tercera residencia (1947), Canto general (1950), Los versos del capitán (1952), Odas elementales (1954), Estravagario (1958), Cien sonetos de amor (1959), Memorial de Isla Negra (1964), Fulgor y muerte de Joaquín Murieta (1967), Las piedras del cielo (1971) y La espada encendida (1972). Como obra póstuma, en el año de su fallecimiento (1973) se publicaron sus memorias tituladas: Confieso que he vivido.


TANGO DEL VIUDO

Oh Maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,
y habrás insultado el recuerdo de mi madre
llamándola perra podrida y madre de perros,
ya habrás bebido sola, solitaria, el té del atardecer
mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre
y ya no podrás recordar mis enfermedades, mis sueños nocturnos, mis comidas,
sin maldecirme en voz alta como si estuviera allí aún
quejándome del trópico de los coolíes corringhis,
de las venenosas fiebres que me hicieron tanto daño
y de los espantosos ingleses que odio todavía.

Maligna, la verdad, qué noche tan grande, qué tierra tan sola!
He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

Enterrado junto al cocotero hallarás más tarde
el cuchillo que escondí allí por temor de que me mataras,
y ahora repentinamente quisiera oler su acero de cocina
acostumbrado al peso de tu mano y al brillo de tu pie:
bajo la humedad de la tierra, entre las sordas raíces,
de los lenguajes humanos el pobre sólo sabría tu nombre,
y la espesa tierra no comprende tu nombre
hecho de impenetrables substancias divinas.

Así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas
recostadas como detenidas y duras aguas solares,
y la golondrina que durmiendo y volando vive en tus ojos,
y el perro de furia que asilas en el corazón,
así también veo las muertes que están entre nosotros desde ahora,
y respiro en el aire la ceniza y lo destruido,
el largo, solitario espacio que me rodea para siempre.

Daría este viento del mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmósfera como el látigo a la piel del caballo.
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas.



Nezahualcóyotl

Poeta precolombino, rey de Texcoco (México, 1431-1472), hijo del VI señor de los chichimecas Ixtlixochitl o Flor de pita. Al nacer se le impuso el nombre de Acolmiztli o León fuerte, pero la desdicha que lo persiguió durante su vida hizo que se cambiara de nombre por Nezahualcóyotl, Coyote hambriento.

YO LO PREGUNTO

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?


Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.


Bernard Noël

Bernard Noël es uno de los maestros de la poesía francesa contemporánea, nacido en 1930 en Sainte-Genevieve-sur-Argence, y autor de: El rostro del silencio (1967); El poder y las palabras (1972); Ser lengua muerta (1982); La caída en el tiempo (1983); Extracto del cuerpo (1989) y Letras verticales (2000).

***


Y ahora el mar es allí una laguna y no el verdadero mar

el que decimos alto que se curva en el horizonte para mostrar

que el planeta es redondo mar o no mar el infinito

se extiende al extremo de los ojos

y se afirma a medida que montamos las seis escaleras de tablas

luego quince luego dieciséis escaleras y en la cumbre vivió Thomas Mann

techo de paja y paredes de madera la voluntad de volverlo presente

es mucho más fuerte que su presencia

pero su pensamiento ocupa tantas cabezas

qué es la muerte de un muerto que no puede morir y que está muerto

dos estados tan inconciliables son a veces contenidos en un nombre

como si ser y no serse sostuvieran al interior apuntalando

la tarde se ha vuelto fría sobre la terraza donde bebemos vino

después de haber contemplado algunas fotos

del genio con cuello bien almidonado

alguien habla de muerte en Venecia que fue escrito allí

y la emoción de súbito construye un cuerpo imperecedero

con dos fantasmas un amor y la materia verbal

la que el ser insufla al ser no para que viva la forma ficticia

aquella que igual a su contrarío

no tiene nombre en ninguna lengua


(Traducción Myriam Montoya)

Olga Orozco

Olga orozco, poeta argentina (1920 – 1999). Autora de: Desde lejos (1946), Las muertes (1952), Los juegos peligrosos (1962), Museo salvaje (1974), Veintinueve poemas (1975), Canto a Berenice (1977), Mutaciones de la realidad (1979) y La noche a la deriva (1984). Obtuvo los siguientes reconocimientos: Premio Nacional de Teatro a Pieza Inédita en 1972, Premio Nacional de Poesía en 1988, Premio de Literatura Latinoamericana Juan Rulfo en 1998.

LAS MUERTES
He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia,
lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso
de la piel del lagarto,
inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz
de alguna lágrima;
arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores.
No nos legaron cartas, ni alianzas, ni retratos.
Ningún trofeo heroico atestigua la gloria o el oprobio.
Sus vidas se cumplieron sin honor en la tierra,
mas su destino fue fulmíneo como un tajo;
porque no conocieron ni el sueño ni la paz en los
infames lechos vendidos por la dicha,
porque sólo acataron una ley más ardiente que la ávida
gota de salmuera.
Esa y no cualquier otra.
Esa y ninguna otra.
Por eso es que sus muertes son los exasperados rostros
de nuestra vida.

Amparo Osorio

Amparo Osorio, es poeta, narradora y ensayista colombiana. Ha publicado los libros: Huracanes de sueños (Poesía), Ediciones La Catedral, Bogotá, 1983-1984. Gota ebria (Poesía), Ediciones Embalaje, Museo Rayo Roldanillo (Valle) 1987. Territorio de máscaras (Poesía), Hojas Sueltas. Bogotá, 1990. La casa leída (Antología de autores universales sobre el tema de la casa), Común Presencia Editores, Bogotá, 1996. Migración de la ceniza (Poesía), Cooperativa Editorial Magisterio, Bogotá, 1998. Omar Rayo, Geometría iluminada (Entrevista), coautora, Ediciones Embalaje, Roldanillo (Valle), 2001. Antología esencial (Poesía), Colección Los Conjurados, Bogotá, 2001. Memoria absuelta (Poesía), Colección Viernes de poesía, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2004.

Es Editora General de la Revista Literaria Común Presencia, galardonada por el Ministerio de la Cultura de Colombia, como la más importante publicación en su género en el país y codirectora de la colección Internacional de literatura Los Conjurados, en la que han aparecido 35 títulos en los géneros de Poesía (Juarroz, Adonis, Trakl, Ungaretti...); Cuento y Testimonio (donde son de gran importancia las versiones en español de los Discursos de los Premios Nobel de Literatura, compiladas en tres tomos). Varios de sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, húngaro, alemán, rumano, ruso y sueco.

En la actualidad y desde 1989, está frente a la Presidencia de la Fundación Literaria Común Presencia, entidad dedicada a la investigación, recopilación y difusión cultural.

Obtuvo la primera Mención del concurso Plural de México (1989) y la beca nacional de poesía del Ministerio de Cultura (1994). Ha representado a Colombia en varios encuentros internacionales de literatura, entre los que destacan Argentina, Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador, Puerto Rico, México y Estados Unidos.

Realiza en la actualidad un libro de entrevistas a grandes creadores universales, realizadas durante la última década.

E-mail: amparoiosorio@yahoo.es
http://amparoiosorio.blogspot.com/



IGUAL MUERE LA HUELLA

El viento esculpe rostros

y tú que vigilas la hierba

desconoces ahora los indicios

de toda eternidad

Fuera de ti

no hay raíces posibles.

¿Cómo nombrarte

sin que crezca la muerte?



Derechos reservados
© Amparo Osorio



Octavio Paz

Octavio Paz, México D.F. (1914 – 1998). Premio Nobel de Literatura 1990, Premio Cervantes 1981. Su extraordinaria obra poética, que incluye: Libertad bajo palabra (1958), Salamandra (1962), Ladera este (1969), El mono gramático (1974), Vuelta (1976) y Árbol adentro (1987), es una de las más destellantes y reflexivas de la literatura hispanoamericana.
También es de trascendental importancia su legado ensayístico, que comprende entre otros, los siguientes títulos: El laberinto de la soledad (1950), El arco y la lira (1956), Las peras del olmo (1957), Puertas al campo (1966), Corriente alterna (1967), Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo (1967), Marcel Duchamp o el castillo de la pureza (1968), Conjunciones y disyunciones (1969), Posdata (1970), El signo y el garabato (1973), Los hijos del limo (1974), El ogro filantrópico (1979), Inmediaciones (1979), Los privilegios de la vista (1987), Sombras de obras (1983)
Fue director de las revistas: Plural y Vuelta.

EPITAFIO PARA UN POETA
Quiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.

Saint-John Perse

Saint-John Perse, Guadalupe, Antillas (1887) – Giens, Francia (1975). Premio Nobel de Literatura 1960. Saint-John Perse, seudónimo de Alexis Saint-Léger Léger y uno de los poetas más notables del siglo XX, ocupó diversos cargos diplomáticos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia hasta 1941, cuando se negó a jurar fidelidad al gobierno colaboracionista de Vichy y se exilió en Estados Unidos.
Su obra, que ha recibido los más altos elogios universales, fue traducida a diversos idiomas por importantes escritores de nuestro tiempo: Rainer Maria Rilke, T. S. Eliot, Giuseppe Ungaretti, Hugo von Hofmannsthal, Arthur Lundkwist, siendo además reconocidas las versiones al español del poeta colombiano Jorge Zalamea. De su breve y magnífica producción podríamos mencionar: Elogios (1911), Anábasis (1924), Lluvias (1943), Exilio (1944), Vientos (1946), Mares (1957) y Pájaros (1962).

(Fragmento)
Los ritmos del orgullo descienden de los rojos montículos cercanos al mar.
Los buques viran en las caletas como astros obscuros.
Las bahías forjan un sueño lleno de cabezas de niños...
Sé un hombre de Ojos tranquilos que ríe, que ríe silencioso bajo el ala inmóvil de la ceja, perfección del vuelo (y con la punta quieta de la pestaña hace que vuelvan las cosas que ha visto, siguiendo los caminos de la mar fraudulenta... y con la punta inmóvil de la pestaña nos ha prometido más de una isla, como aquel que dice a otro más joven: "¡Ya tú verás! "
Y es él quien se pone de acuerdo con el patrón del navío).

Ezra Pound

Ezra Pound, autor norteamericano nacido en Hailey en 1885 y fallecido en Venecia en 1972. Promotor de dos grandes movimientos de vanguardia: el Imaginismo y el Vorticismo. Fue acusado de alta traición y detenido por los aliados en Italia. Posteriormente en 1946 fue declarado enfermo de paranoia e internado en un sanatorio mental en Washington. Regresó a Europa en 1959, donde su destacada labor de crítico literario se consideró como un gran aporte a la renovación de la poesía. Es autor de: Personae (1926) y Cantos (1970). Ezra Pound pertenece al pelotón de escritores norteamericanos que develaron los entretelones del paraíso americano, su veneración por el consumo, su mendicidad opulenta, su miseria espiritual. Algunas de sus líneas más memorables así lo demuestran y explican el por qué –como Elliot, Miller o Bukovski- prefirió el delirio de la libertad a la ecuación de la democracia y el confort.

CANTO XLV
Con usura
Con usura ningún hombre tiene casa de buena piedra
con sus bloques pulidos y encajados
para que el dibujo pueda cubrir su cara,
con usura
nadie tiene un paraíso pintado
en el muro de su iglesia
harpes et lutes
donde la virgen pueda recibir el mensaje
y un halo se proyecte de la incisión,
con usura
ningún hombre ve a Gonzaga sus herederos
y sus concubinas
ninguna pintura es hecha para durar
ni para vivir con ella
sino que es hecha para vender y vender pronto,
con usura, pecado contra natura,
tu pan es cada vez más de trapos viejos
seco es tu pan como papel,
sin trigo de montaña ni harina fuerte,
con usura la línea se hace gruesa
con usura no es clara la frontera
y nadie puede hallarle sitio a su morada.
El tallador de piedra es alejado de su piedra,
el tejedor alejado de su telar
CON USURA
no llega lana al mercado
la oveja no da ganancia con la usura
La usura es una agonía,
la usura clava la aguja en la mano de la doncella
y detiene la habilidad de la hilandera.
Pietro Lombardo no vino por usura
Duccio no vino por usura
ni Pier della Francesca; Zuan Bellin no por usura;
ni fue La Calumnia pintada.
No vino por usura Angélico;
no vino Ambrogio Praedis,
No vino ninguna iglesia de piedra pulida firmada:
Adamo me fecit.
No por usura St. Trophine
No por usura St. Hilaire,
La usura corrompe el cincel
corrompe el arte y el artesano
Roe el hilo en la rueca
y ninguna aprende a bordar oro en su bastidor;
El azur tiene un chancro por la usura;
el cramoisi está sin bordar
La esmeralda no encuentra su resplandor
La usura asesina al niño en el vientre
Impide el galanteo del muchacho
Ha traído parálisis al lecho, yace
entre la novia y su amante.
CONTRA NATURA
Ellos han traído prostitutas para Eleusis
cadáveres dispuestos para cenar
al mandato de la usura.

Salvatore Quasimodo

Salvatore Quasimodo, Sicilia (1901 – Nápoles, Italia 1968). Premio Nobel de Literatura 1959. Uno de los poetas y ensayistas más reconocidos y traducidos del siglo XX.
Ejerció la crítica teatral en el periódico Il Tempo y fundó la Escuela Hermética, importante grupo de poetas italianos que se enfrentaron al fascismo.
Fue traductor de autores clásicos griegos y romanos, como Homero, Virgilio y Catulo, así como de Shakespeare y del chileno Pablo Neruda, interesándose además por otros poetas modernos, fundamentalmente británicos y norteamericanos.
De su extraordinaria obra podemos mencionar: Aguas y tierras (1930), Erato y Apollión (1936), Nuevas poesías (1936-1942),Y enseguida anochece (1942), Día tras día (1947), La vida no es sueño (1949), La tierra incomparable (1958) y Dar y tener (1966).


OBOE SUMERGIDO

Avara pena, tarda tu don
en esta mi hora
de suspirados abandonos.

Un oboe gélido deletrea de nuevo
alegría de hojas perennes,
no mías, y olvida;

en mí anochece:
el agua tramonta
en mis manos herbosas.

Alas oscilan en ronco cielo,
lábiles: el corazón transmigra
y yo estoy yermo,

y los días son escombros.




Antonio Ramos Sucre

Genial poeta venezolano. Autor de: Trizas de papel (1921), Sobre las huellas de Humboldt (1923), La torre de Timón (1925), El cielo de esmalte (1929) y Las formas del fuego (1929). Se suicidó en Ginebra, Suiza, en 1930.


EL DESESPERADO

Yo regaba de lágrimas la almohada en el secreto de la noche. Distinguía los rumores perdidos en la oscuridad firme.

Había caído, un mes antes, herido de muerte en un lance comprometido.

La mujer idolatrada rehusaba aliviar, con su presencia, los dolores inhumanos.

Decidí levantarme del lecho, para concluir de una vez la vida intolerable y me dirigí a la ventana de recios balaustres, alzada vertiginosamente sobre un terreno fragoso.

Esperaba mirar, en la crisis de la agonía, el destello de la mañana sobre la cúspide serena del monte.

Provoqué el rompimiento de las suturas al esforzar el paso vacilante y desfallecí cuando sobrevino el súbito raudal de sangre.

Volví en mi acuerdo por el efecto de la diligencia de los criados.

He sentido el estupor y la felicidad de la muerte. Un aura deliciosa, viajera de otros mundos, solazaba mi frente e invitaba al canto los cisnes del alba.

Arthur Rimbaud

Arthur Rimbaud (Charleville, 1854 - Marsella, 1891). Este poeta francés perteneciente al mítico grupo de los Malditos, es quizá la voz más influyente de la poesía del último siglo. Conocedor de varios idiomas (latín, griego, inglés, alemán, ruso, indostaní y árabe) desde la infancia demostró su extraordinario talento artístico.
A los catorce años inició sus fugas de casa y sus vagabundeos por Europa. En 1871 escribió el primero de sus importantes poemas (El barco ebrio) y conoció a Verlaine, con quien sostuvo una fructífera y escandalosa relación, que terminó con Rimbaud herido de bala y con su amigo en prisión.
En 1873 publicó en Bruselas Una temporada en el infierno, el gran hito de su videncia poética. Entre 1872 y 1875 creó las Iluminaciones, y abandonó para siempre la literatura. Viajó por numerosos países de Europa, Asia y África, y luego se radicó en Abisinia, como comerciante de café, buscador de oro, explorador y traficante de armas. En 1891 regresó a Francia acosado por un tumor en la rodilla que lo llevaría a la muerte. Su magnífica obra ligada a su delirante vida se convirtió rápidamente en leyenda.

***

Ayer, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde corrían todos los vinos.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié.
Me armé contra la justicia
Huí. ¡Oh miseria, oh hechiceras, oh odio, a ustedes mi tesoro les confié!
Logré desvanecer de mi espíritu toda la esperanza humana. A toda alegría, para estrangularla, di el salto sordo de la bestia feroz.
Llamé a los verdugos para morder, agonizando, la culata de sus fusiles. Invoqué las plagas para ahogarme con la arena, la sangre. La desdicha fue mi dios. Me revolqué en el fango y me sequé con el aire del crimen. Y le jugué buenas trampas a la locura.
Y la primavera me trajo el horrible reír del idiota.
Y ahora, últimamente, encontrándome muy cerca de proferir el último ¡cuac! he pensado buscar la llave del festín antiguo, donde volvería tal vez a tomar apetito.
Esta llave es la caridad. ¡Esta inspiración demuestra que soñé!
«Serás siempre hiena, etcétera...», exclama el demonio que me coronó de dulces adormideras. «Gana la muerte con todos tus apetitos y tu egoísmo y los pecados capitales».
Ah, estoy harto: Pero amado Satán, te conjuro para que me veas con menos irritación, y a la espera de pequeñas infamias retrasadas, a ustedes que aman en el escritor la ausencia de facultades descriptivas o instructivas, desprendo estas hojas horribles de mi carnet de condenado.

António Ramos Rosa

António Ramos Rosa (Faro-Portugal, 1924). Autor de más de treinta libros de poemas entre los que resaltamos: O grito Claro (1958); Viagem através duma nebulosa (1960), Voz inicial (1960), Sobre o rostro da Terra (1961), Ocupação do espaço (1963); Terrear (1964), Estou vivo e escrevo sol (1966), Nous seus olhos de silêncio (1970), Animal olhar (1975), A nuvem sobre a página (1978), Declives (1980), Le domaine enchanté (1980), Mediadoras (1985), Clareiras (1986), Facilidade do ar (1990), Pólen-silêncio (1992), Clamores (1992), Méditations metapoétiques (1998), O princípio da água (2000), O aprendiz secreto (2001).
Premio de traducción de la Fundación Hautvilliers (1976), Premio del Centro Portugués y de la Asociación de Críticos Literarios y Premio Pen Club de Poesía (1980), Premio Pessoa (1988), Gran Premio de la Asociación Portuguesa de Escritores (1989), Premio de la Bienal de Poesía de Liège (1991), Poeta Europeo de la Década atribuido por el Colegio de Europa (1991) y Premio Jean Malrieu (1992).


EL grito claro

De escaleras insumisas

de cerraduras alerta

de llaves hundidas

y roncos subterráneos

donde la esperanza enloqueció

de notas disonantes

de un grito de demencia

de toda la materia oscura

sofocada y contraída

nace el grito claro


Derechos reservados
© Antonio Ramos Rosa



Safo

Safo, poeta presumiblemente nacida en Lesbos, la ciudad más importante de Mitilene, en el año 600 AC. Su poesía (primera de que se tenga noticia, escrita por una mujer de la antigüedad) se ha estimado como una de las cumbres de la literatura universal y ha sido festejada a lo largo de los siglos por autores como Platón, Catulo, Petrarca, Leopardi, Byron y Rilke. Dedicada al culto de Afrodita, dirigió la Casa de las servidoras de las Musas.



En verdad yo deseo morir

por aquella que de mí se fue llorando.

Y que al partir decía: Ay, Safo,

qué terrible nuestro dolor,

sin desearlo parto de ti.


Yo dije entonces:

Nunca me olvides, marcha alegre

conoces todo el amor que sentí por ti,

y aun quiero recordarte

por si lo olvidas

todo lo bello y feliz que pasó entre nosotras

tantas coronas de rosas

y violetas que te ceñías junto a mí

y las guirnaldas que trenzabas

en tu tierno cuello

y que enredabas con mil flores

para perfumar después

todo tu cuerpo con aceite de nardo,

leche y aceite de jazmín,

y recostada en el blando lecho

sutil muchacha en flor

dejabas que fluyera el deseo

y no existió danza ni fiesta

ni sagrado bosque

donde no estuvieras conmigo.


Manuel Scorza

Manuel Scorza (1928-1983). Es uno de los poetas y novelistas peruanos más significativos del pasado siglo. Estudió en el Colegio militar Leoncio Prado, paradójico y violento escenario de la gran novela de Vargas Llosa La ciudad y los perros. Padeció dos largos e insomnes exilios, el primero de ellos bajo la dictadura de Odría. Vivió en París, donde fue lector en la Escuela de Saint-Cloud. Sus novelas y poemarios han adquirido con el correr del tiempo un resplandor inegable: Las imprecaciones, Poemas de Amor, el Vals de los reptiles, Redoble en Rancas, La Tumba del relámpago, el Jinete insomne e Historia de Garambo el invisible, son algunas de ellos, y están traducidos a más de veinte idiomas. Murió trágicamente viajando hacia Colombia en el famoso accidente del vuelo de Avianca proveniente de Madrid.



EPÍSTOLA A LOS POETAS QUE VENDRÁN
Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
quizá mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo: por todas partes se oía llanto,
por todas partes nos cercaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.
Yo os digo:
mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras los mendigos lloren de frío en la noche,
mi corazón no sonreirá.
Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
Hay cosas más altas
que llorar el amor de tardes perdidas:
el rumor de un pueblo que despierta,
eso es más bello que el rocío.
El metal resplandeciente de su cólera,
eso es más bello que la luna.
Un hombre verdaderamente libre,
eso es más bello que el diamante.
Porque el hombre ha despertado,
y el fuego ha huido de su cárcel de ceniza
para quemar el mundo donde estuvo la tristeza.

Yorgos Seferis

Yorgos Seferis nació en Esmirna, Grecia, hoy Ýsmir, Turquía (1900) - Atenas (1971). Premio Nobel de Literatura 1963. Yorgos Seferiadis verdadero nombre de este poeta, ingresó en el cuerpo diplomático de su país en 1926, ocupando diversos cargos en Atenas, Londres y Cortsa (Albania). Tras la rendición griega ante Alemania, en 1941, se incorporó a su gobierno en el exilio. Concluida la II Guerra Mundial desempeñó sus cargos en Atenas y Próximo Oriente. Como embajador en Gran Bretaña, entre 1957 y 1962, participó en las negociaciones para la independencia de Chipre.
Al tiempo que desarrollaba su actividad diplomática, Seferis trabajó activamente como poeta. Sus obras más destacadas son: Giro (1931), Leyenda (1935), Gimnopedia (1936), Diario de a bordo I (1940), Cuaderno de ejercicios 1928-1937 (1940), Diario de a bordo II (1945), El zorzal (1947), Diario de a bordo III (1955), El rey de Asina (1948) y Antología Poética (1924-1955).



" Dijiste hace años: En el fondo soy un asunto de luz.
Y ahora todavía al apoyarte en la ancha espalda del sueño,
aun cuando te hunden en el pecho aletargado del pronto,
buscas rincones donde el negro se ha gastado y no resiste,
buscas a tientas la daga destinada
a perforar tu corazón y abrirlo a la luz. "

Jaroslav Seifert

Jaroslav Seifert nació en Praga, Checoslovaquia (1901) - (1986). Premio Nobel de Literatura 1984. Su obra fue repetidamente censurada en su país por su rechazo a la ortodoxia política. Su primer libro La ciudad en llamas (1921) posee la estética vanguardista del grupo Devetsil, al cual perteneció. Le seguirían El amor mismo (1923), En las ondas (1926), Paloma mensajera (1929), Casco de tierra (1945), Mano y llama (1948) y Concierto en la isla (1966).
Miembro fundador del Partido Comunista Checoslovaco, rompió sus relaciones con éste en 1929, para adoptar una actitud en defensa de las libertades. Por su crítica a las políticas culturales del estalinismo, fue acusado de subjetivismo en 1950. Durante su dirección de la Unión de Escritores Checos, (1968 y 1970) condenó la invasión soviética de 1968 y firmó la Declaración de las 2.000 palabras. Sus últimas obras, prohibidas en su país y publicadas en Alemania, fueron: La columna de la peste (1977), El paraguas de Picadilly (1979), Ser poeta (1983), y sus Memorias.

Dylan Thomas

Dylan Thomas (Swansea, 1914 – Nueva York 1953). Uno de los autores de lengua inglesa más profundos y cromáticos del siglo XX. Fue actor, guionista y periodista radial.

Autor de: Dieciocho poemas (1934), Veinticinco poemas (1936), Mapa de amor (1939). Durante la década del cincuenta realizó giras de recitales por los Estados Unidos con extraordinario éxito. Muertes y entradas (1946), En el sueño campestre (1951) y Bajo el bosque lácteo, de publicación póstuma- Murió en Nueva York en1953.


ANTES QUE LLAMARA Y LA CARNE ME ABRIESE...

Antes que llamara y la carne me abriese,
que mis líquidas manos golpearan en el vientre,
yo, que era entonces informe como el agua
que formaba el Jordán junto a mi casa
era hermano de la hija de Mnetha
y hermana del gusano que gestaba la vida.

Yo que era sordo ante la primavera y el verano,
que no sabía los nombres de la luna y el sol,
ya sentía el latido bajo la armadura de mi carne,
aunque existía sólo en forma de infusorio,
veía las plomizas estrellas, el martillo lluvioso
que mi padre balanceaba en su cúpula.

Conocía el mensaje del invierno,
los dardos del granizo y la nieve pueril
y el viento era mi hermana pretendiente;
en mí saltaba el viento, el rocío infernal;
y mis venas fluían con los climas de oriente;
antes que me engendraran supe el día y la noche.

Antes que me engendraran ya por cierto sufría;
el potro de tortura de los sueños
enroscaba mi osamenta de lirio
en una cifra viva,
la carne era cortada para cruzar los bordes
de las horcas en cruces sobre el hígado
y las zarzas de los cerebros estrujados.

Mi garganta conocía la sed antes de la estructura
de vena y piel alrededor del pozo
donde palabras y agua se entremezclan
sin pausa alguna, hasta pudrir la sangre,
mi corazón conocía el amor, mi vientre el hambre;
al gusano yo olía entre mis propias heces.

Después el tiempo envió a mi mortal criatura
a derivar o ahogarse en los océanos
habituados a la aventura de la sal
en las mareas que jamás tocan las orillas.
Yo que era rico, me hice más rico aún
sorbiendo poco a poco el vino de los días.

Nacido del espectro y la carne, no era espectro
ni hombre, sino espectro mortal.
Y luego me abatió la pluma de la muerte.
Fui mortal hasta el último suspiro prolongado
que llevó hacia mi padre
el mensaje de su agónico cristo.

Tú que te inclinas en la cruz y el altar
acuérdate de mí y apiádate de Aquel
que mi carne y mi sangre tomó por armadura
y llegó a traicionar el vientre de mi madre.


Traducción de Elizabeth Azcona

Georg Trakl

Georg Trakl (Salzburgo, 1887- Carcovia, 1914). Poeta y dramaturgo. A los diecinueve años fundó en su ciudad natal el grupo literario Minerva y publicó: Barrabás y María Magdalena. En 1910 obtuvo el título de Magister en Farmacia y posteriormente participó en la Primera Guerra en el departamento de enfermería.
En 1913, en la importante revista expresionista Der Brenner aparecieron sus famosos poemas Helian, Sebastián en el sueño y Salmo. En ese mismo año circuló su consagratorio libro Poesías, publicado por K. Wolff, el editor de Kafka.
Poco después de escribir de manera premonitoria Siete cantos a la muerte y Revelación y caída, el 3 de noviembre de 1914 se suicidó en el siquiátrico de Carcovia.
A partir de entonces comenzó su mitificación planetaria.


AL NIÑO ELIS

Elis, cuando el mirlo llame en el oscuro bosque

será tu ocaso.

Tus labios beben frescura en la pedregosa fuente azul.

Cuando tu frente sangre suavemente

olvida las antiguas leyendas

y el oscuro augurio del vuelo de los pájaros.

Pues tus leves pasos se adentran en la noche

cargada con los púrpuras racimos de la vid;

mientras el azul hace más bello

el movimiento de tus brazos.

Se escucha un espino,

allá donde vuelan tus dos ojos de luna.

Ah, hace cuánto tiempo que eres de la muerte.

Tu cuerpo es un jacinto

donde un monje sumerge sus dedos de cera.

Y una cueva sombría es nuestro silencio

de la que a veces surge un apacible animal.

Deja caer lento los pesados párpados.

Sobre tus sienes gotea un oscuro rocío,

el último oro de las estrellas extinguidas.

Giuseppe Ungaretti

Giuseppe Ungaretti (Alejandría, Egipto, 1888 – Roma, Italia, 1970). Vivió en África su infancia y adolescencia y posteriormente se trasladó a París donde entró en contacto con Apollinaire, Péguy y Valéry.
Participó en la Primera Guerra como soldado de infantería; cruenta experiencia que exorcizó creando en las trincheras: El puerto sepulto (1916) y La guerra (1919). Regresó después a Roma donde escribió La alegría (1931) y su obra más reconocida Sentimiento del tiempo (1933).
En 1936 se radicó en Brasil y durante siete años fue profesor universitario. En 1947 apareció su magistral libro: El dolor.
De regreso a Italia asumió la cátedra de literatura moderna y contemporánea en la Universidad de Roma. Publicó La tierra prometida (1950). Y de manera consagratoria en 1964 Editorial Mondadori lanzó su obra completa bajo el título Vida de un hombre. Murió en Roma en 1970.





De estas casas
no ha quedado
más que algún
fragmento de muro

De tantos
que me amaban
no ha quedado
ni eso

Pero en el corazón
ninguna cruz falta

Mi corazón
es el país más devastado




François Villon

François Villon, poeta francés nacido en París en 1431, cuyo nombre verdadero era François de Montcorbier o François des Loges. El primero de los que siglos más tarde se llamarían Poetas Malditos, obtuvo un doctorado en Artes en la Sorbona en 1452. En 1455 asesinó a un sacerdote en una pelea callejera y un año después fue acusado por robar 500 coronas. En 1462 fue detenido en una reyerta y condenado a muerte, sin embargo su sentencia fue conmutada por el destierro y a partir de este momento no se tienen datos de él. Su escandalosa vida, transcurrida entre expedientes y cárceles, acusado de todo tipo de delitos e incluso de sacrilegio, está resumida en El pequeño testamento (1456) y en El gran testamento (1461).



Balada de los ahorcados


Hermanos humanos
que viviréis después de nosotros,
No tengáis los corazones endurecidos,
Pues, si tenéis piedad de nosotros, pobres,
Dios tendrá de vosotros misericordia.
Aquí nos veis colgados a cinco o seis;
En cuanto a la carne,

que excesivamente hemos nutrido,
Hace tiempo que está devorada y podrida,
Y nosotros, los huesos,


nos tornamos ceniza y polvo.
De nuestro mal nadie se ría:
¡Pero rogad a Dios que a todos nos absuelva!


Si hermanos os llamamos, no debéis
tener desdén, aunque fuimos muertos
por Justicia. Pero sabed que todos los hombres

no tienen arraigada sensatez.
Perdonadnos, puesto que hemos partido
Hacia el hijo de la Virgen María,
Y que su gracia no esté para nosotros agotada,
Preservándonos del rayo infernal.
Estamos muertos, que nadie nos atormente;
¡Pero rogad a Dios que a todos nos absuelva!


La lluvia nos ha bañado y lavado,
Y el sol, desecado y oscurecido:
Urracas y cuervos nos han socavado los ojos
Y arrancado la barba y las cejas.
Jamás, en ningún instante, tenemos sosiego;
Hacia aquí, hacia allá, según sus variaciones,


El viento nos mueve sin cesar a su albedrío,
Más picoteados de pájaros que un dedal.
No seáis, entonces, de nuestra cofradía;
¡Pero rogad a Dios que a todos nos absuelva!


Príncipe Jesús, que sobre todos tienes dominio,
No dejes que el infierno tenga en nosotros señorío:
Que no tengamos con él, nada que saldar.
Hombres, aquí no hay razón para bromear;
¡Pero rogad a Dios que a todos nos absuelva!

Walt Whitman

Walt Whitman (1819-1892). Poeta norteamericano nacido en Long Island. Ejerció oficios diversos entre los que se cuentan: maestro de escuela, topógrafo, periodista, enfermero y tipógrafo. La totalidad de sus poemas, se encuentran reunidos en Hojas de Hierba, cuya primera edición en su idioma original data de 1855.



En medio de la multitud


Entre los hombre y las mujeres de la multitud

Sé que él me elige a través de secretas

y divinas señales.


No reconoce a ninguno de los otros,

ni padre, ni madre, ni mujer, ni marido,

ni hermano, ni hijo, más cercanos que yo.


Algunos se equivocan, pero no él; él me conoce.


¡Oh! amante perfecto

yo deseo que me descubras así

por sendas indirectas y débiles

Porque cuando yo te descubra,

lo haré también

por sendas indirectas y débiles.

Derek Walcott

Santa Lucía, Antillas (1930). Premio Nobel de Literatura 1992. Poeta y dramaturgo de vasto reconocimiento universal. De 1959 a 1976, Walcott dirigió el Taller de Teatro de Trinidad que puso en escena algunas de sus obras. En 1981 viajó a Estados Unidos y se instaló en Boston (Massachusetts), siendo catedrático de importantes universidades.
Ha escrito más de quince libros de poesía y treinta piezas de teatro. Su obra aborda experiencias del pueblo caribeño y reflexiona sobre su herencia, esa rica mezcla de culturas: africana, hindú, inglesa y holandesa. Entre sus libros de poesía se destacan Otra vida (1973), Uvas de mar (1976), El reino de la manzana estrellada (1979), El viajero afortunado (1981), Verano (1984), El testamento de Arkansas (1987) y Omeros (1990). Su principal obra de teatro es: Sueño en la montaña del mono (1970).


ARCHIPIÉLAGOS

Al final de esta frase, empezará a llover.
Y al filo de la lluvia, una vela.
Lentamente la vela perderá de vista las islas;
La creencia en los puertos de toda una raza
Se perderá entre la niebla.
La guerra de los diez años ha terminado.
El pelo de Helena, una nube gris.
Troya, un foso de ceniza blanca
Junto al mar donde llovizna.
La lluvia se tensa como las cuerdas de un arpa.
Un hombre con los ojos nublados la toca con los dedos
Y tañe el primer verso de La Odisea.


Wislawa Szymborska

Kornik, Oeste de Polonia (1923). Premio Nobel de literatura 1996. Está considerada como una de las voces más originales de la poesía contemporánea de su país. Desde 1931 reside en Cracovia, lugar al que siempre ha estado ligada. Su primer libro Busco la palabra (1945), obuvo una secreta acogida, pero fue a partir de 1952, con la aparición de: Por eso vivimos, que comenzó a alcanzar gran reconocimiento en el universo de la poesía. Le siguieron luego: Preguntas planteadas a una misma (1954), Llamada a Yeti (1957), Sal (1962), Cien consuelos (1967), Gran número (1976), Gente en el puente (1986) y Fin y principio (1993), obras todas ellas en las que sobresale un profundo rechazo a los horrores de la ocupación nazi en Polonia.


BAJO UNA PEQUEÑA ESTRELLA

Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado
por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo
el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco
de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño
a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas
respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos,
cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica
porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas
y que me esfuerce después para que parezcan ligeras.

(Versión de Abel A. Murcia)